Digestivos
De la piel
Comunes
En la infancia
De la mujer
Del anciano
Odontología
Psicología
Cáncer
Diabetes
El drenaje gingival es el procedimiento quirúrgico por el que se realiza la apertura de un absceso mediante incisió y la ruptura de bridas, para facilitar la salida de su contenido, gérmenes, y sustancias nocivas, así como para mejorar el medio favoreciendo su oxigenación.
Un absceso es la acumulación delimitada de pus en un tejido orgáico. Se forma un exudado purulento localizado, y el dolor se vuelve profundo, sordo y continuo, haciéndose más soportable que en la fase de celulitis. A la larga el absceso se abre al exterior, observádose la típica afectación de la piel o de la mucosa, dejando entrever uno o varios puntos blanco-amarillentos.
La posición adecuada del paciente y del profesional, el uso de una técnica correcta y unas medidas de asepsia son normas imprescindibles para el éxito del procedimiento. Una historia y exploración previas, así como la realización de una radiologá son también imprescindibles.
La técnica debe realizarse de una forma reglada y comprende: anestesia correcta, incisió (suficiente, práctica, estética) a poder ser intraoral, desbridamiento, colocación de un drenaje, control y cuidados postoperatorios. Se puede recoger parte del material para proceder a su cultivo. Se debe instaurar una antibioticoterapia adecuada.
Las complicaciones postoperatorias son poco frecuentes. Se puede producir: obstrucción del drenaje, sangrado, inflamación, dolor, mala cicatrización, etc.