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  • Hernia de hiato


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    Tengo una hernia de hiato y una esofagitis que me obligan a medicarme un mes al año. ¿Es normal?
    Pregunta:

    Hace 5 años me diagnosticaron una hernia de hiato y esofagitis por reflujo. Estuve en tratamiento con Opiren y con Cidine y me pasó.

    Debo decir que duermo con la cabecera de la cama levantada y que normalmente no me privo al comer y que durante el año, tengo que tomar durante un mes el Opiren porque me vuelve el quemazón justo en la boca del estomago. A veces cuando se me pasa el quemazón del estomago, sobre todo después de cenar, me sube un dolor muy fuerte por el estomago hasta el pecho incluso me sube por la espalda y tengo que tomar un Opiren.

    ¿Es normal tener una vez al año o dos veces la esofagitis? ¿Está bien tomar tanto Opiren?

    ¿Con la hernia de hiato puedo practicar deporte como el judo, kick boxing e incluso hacer algo de pesas?

    También quisiera saber si es recomendable hacer una endoscopia cada 6 o 7 años para tener un control y saber como esta el esófago y la hernia.

    Respuesta:

    En la actualidad el tratamiento de la hernia de hiato pasa por una serie de etapas que seguramente su médico o cirujano especialistas en enfermedades del aparato digestivo le habrán explicado.

    El problema de la hernia hiatal viene dado por la presencia del contenido ácido del estómago que asciende por el tubo digestivo hacia la boca y produce una especie de quemadura en el esófago o esofagitis. Para evaluar este daño le habrán practicado una gastroscopia y le habrán dicho que tipo de hernia hiatal tiene, y le han pautado el tratamiento con omeprazol y cidine, es decir con un antiácido potente y con otro medicamento que lo que hace es facilitar la progresión de la comida en el sentido normal, del estómago hacia el duodeno y evitar de esta manera la sensación de pesadez o de retardo del vaciamiento gástrico.

    Además, como usted indica, le hicieron una serie de recomendaciones como la de evitar acostarse inmediatamente después de comer, el llevar ropa ajustada o cinturones, el evitar una serie de comidas como el chocolate, te café, picantes, alcohol y también el tabaco y el elevar la cabecera de la cama (no la almohada, sino desde las patas, para que el plano de la cama este inclinado y la cabeza quede por encima de los pies. Todas estas medidas van encaminadas a evitar el reflujo por acción de la gravedad, y para evitar la sobreproducción de acido.

    Además quizá le habrán realizado tests para ver si existe infección por Helicobacter pylori, germen que aumenta la producción de ácido, así como otras pruebas de imagen (transito baritado) o estudios de las presiones esofágicas (manometría).

    Con todo ello y dependiendo de la severidad de dicha esofagitis o los cambios que tenga en el revestimiento del esófago o de los síntomas que usted relate, se va evaluando en el tiempo (con gastroscopias, etc.). Dependiendo de la severidad puede ser necesaria la corrección quirúrgica a través de una intervención quirúrgica que ha de ser cuidadosamente planificada y sobre todo bien indicada, es decir que se le opere cuando sea estrictamente necesario por su condición particular.

    Quien mejor conoce todos estos detalles es su especialista y él le podrá asesorar con mayor precisión.

    Respecto al tipo de deportes a los que usted hace referencia, piense que en casi todos ellos existe un aumento de la presión abdominal y, si se entiende el estómago como un globo que tiene débil una zona, pues al aplastarlo (aumentar la presión) hace más fácil que se fugue su contenido y esto le ocurre al levantar peso, al contraer el abdomen, al estornudar al toser, al hacer esfuerzos para defecar.

    Consultas atendidas por el equipo médico de tuotromedico.com
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