Digestivos
De la piel
Comunes
Endocrinología
Cardiovasculares
Pulmonares
En la infancia
En la adolescencia
Del hombre
De la mujer
Del anciano
Psicología
Cáncer
Diabetes
Alergias
Odontología
Oftalmológicos
Logopedia
Lesiones deportivas
Análisis
Métodos diagnósticos
Intervenciones
Medicamentos
Síntomas
Cuidados domésticos
Mantener la salud
Vida sana
Obesidad
Dieta y nutrición
Drogadicción
Los callos o callosidades son formaciones nodulares de piel engrosada causada por una presión o raspado repetido de la zona.
Todas las callosidades tienen su causa en una zona con exceso de presión o de roce continuado. Generalmente pueden aparecer en los pies en relación al calzado o en las manos en relación al trabajo, deporte o realización de bricolage por ejemplo.
La piel al verse afectada produce una aumento de las capas para proteger la zona y que no se produzcan ampollas o levantamiento de las capas de la epidermis.
Se puede apreciar a simple vista como zonas nodulares con piel endurecida y gruesa, más seca de lo habitual y de color más oscuro. Aparecen con más frecuencia en los pies y en las palmas de las manos.
La mejor forma de tratamiento es eliminar la causa de la presión o roce , si es el calzado mejorando su adaptación o con parches de silicona para proteger la zona.
La utilización de guantes para evitar las callosidades de las manos es también una buena medida.
Se puede aplicar una loción o crema con Urea o ácido salicílico en la zona que mejora la callosidad pero no evita su aparición si persiste la causa. También se puede realizar esta función utilizando piedra pómez.
Un podólogo puede hacer cortes ajustados para eliminar exceso de piel en zonas con callos y es posible que en ocasiones se puedan infectar y se precise tomar algún antibiótico.
infografía gentileza de consumer eroski