La trituración es el método más normal de preparar los alimentos necesarios para equilibrar la dieta. La carne se puede triturar directamente o se puede sustituir por carne picada, hamburguesas, albóndigas, etc... Las verduras se puede triturar o darlas en forma de zumos líquidos de tomate, zanahoria, etc... Ciertas frutas se pueden dar en compota o también en forma de zumos.
La forma de cocción de los alimentos debe de ser al horno, a la plancha o hervidos, evitando las frituras por el exceso de grasa que produce plenitud y hastío.
El aceite de oliva se suele utilizar para alimentos cocinados y el de semillas para las ensaladas.
A veces se debe recurrir a la mezcla de alimentos en un solo puré para que pueda ser adaptada la dieta equilibrada a la capacidad de deglución.
Como es necesario el aporte calórico suficiente, se recurre al enriquecimiento de ciertos purés con queso u otros derivados de la leche (bechamel).