Incompatibilidad de tipos de sangre entre la madre y el feto (madre Rh- e hijo Rh+) En estos casos se dan numerosos problemas como aborto, trastornos cardíacos, daño cerebral o muerte después de nacer. El problema se da después del segundo hijo. La solución es vacunar a las madres y hacer transfusiones de sangra al bebé.
Rayos X y radiaciones: Suponen un mayor peligro en las primeras semanas de embarazo. Se asocian a problemas del desarrollo físico, microcefalia y retraso mental.
Contaminantes con plomo (gasolina, pinturas, ...), mercurio y monóxido de carbono. Estos elementos se encuentran en grandes peces como los tiburones y los atunes. Pueden provocar retraso mental.
Rubéola: Puede provocar muerte prenatal, malformaciones, retraso mental, ceguera, sordera, ...
Sífilis: Asociado a lesiones oculares, ceguera, lesiones en la piel, ...
Herpes genital: A través del canal del parto se contagian un tercio de los bebés de madres afectadas.
SIDA: El bebé puede contagiarse, ser portador o estar sano. Continúa el riesgo con la lactancia.
Falta de ácido fólico (naranjas, espinacas, ...) puede provocar espina bífida.
Estados emocionales y estrés: El exceso de adrenalina restringe la oxigenación y aumenta la corticotropina que se asocia con parto prematuro. Las mujeres estresadas son más pesimistas y viven el embarazo con un mayor nivel de estrés en general.
Edad adolescente en la madre: 1/5 de estos niños son prematuros.
Edad superior a 35 años: Existe mayor riesgo de síndrome de Down. Está demostrado que las mujeres activas están más sanas para engendrar a pesar de la edad.
Padres expuestos a componentes químicos tienen más anomalías del esperma.
El humo de los fumadores afecta a las madres y a los niños aumentando el riesgo de cáncer.