La epilepsia es una enfermedad crónica y frecuentemente dura toda la vida, en algunos casos la necesidad de medicamentos se puede reducir e incluso eliminar con el tiempo. En otros casos que se controlan muy bien y no sufren convulsiones en más de cuatro años, puede que sea factible reducir o suspender los medicamentos.
La mortalidad o el daño cerebral permanente a causa de las convulsiones es poco frecuente pero puede ocurrir:
- Si la convulsión es prolongada o si se presentan dos o más convulsiones en un período corto - "estado epiléptico".
- Falta prolongada de respiración y muerte del tejido cerebral (infarto) por falta de oxígeno (isquemia).
Otros factores de riesgo son la posible aparición de crisis convulsivas cuando el paciente está conduciendo un coche ó trabajando con maquinaria peligrosa. Por ello ciertas actividades se deben restringir en personas con crisis convulsivas mal controladas.
Las epilepsias leves con crisis poco frecuentes, en cambio, afectar muy poco la calidad de vida, por lo que el trabajo, el estudio y otras actividades no se deben restringir.