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    El primer año de guardería


    Información general

    No hay duda de que algunos de los mejores pacientes y clientes de un pediatra son los niños que acuden a la guardería.

    Esto se debe al alto riesgo que tiene un bebé de enfermarse en un medio en el que se encuentran muchos niños, ya que se favorece la diseminación de infecciones con gran facilidad. Una de las labores que tienen que hacer los pediatras es advertir a los padres, desesperados porque su hijo "siempre está enfermo", de que mientras un bebé está en la guardería existe el riesgo de adquirir todo tipo de infecciones, en especial las virales.

    Un estudio realizado por la Academia Americana de Pediatría concluye que un niño que asiste a la estancia infantil o guardería tiene más:

    • 1. Cuadros gripales, bronquitis, crup o laringitis.
    • 2. Diarreas (otro día)
    • 3. Infecciones de los oídos (Otitis)

    que el niño que es cuidado en su casa.

    Bronquitis

    Principalmente la ocasionada por el virus sincitial respiratorio. Las manifestaciones que ocasionan estas infecciones varían desde síntomas de un cuadro gripal leve, hasta bronquiolitis severa y neumonía.

    La bronquiolitis es una forma de bronquitis pero son los bronquiolos -que son las ramificaciones menores de los bronquios-, los afectados.

    Después de iniciar con catarro, aparece la tos y el niño empieza a respirar muy rápido y puede presentar una respiración acompañada de un silbido y dificultad para respirar. Otros síntomas que pueden presentar los enfermos por el virus sincitial respiratorio son: ronquera, fiebre, faringitis, cianosis (coloración azulada) otitis, conjuntivitis y aumento de las secreciones bronquiales. Por lo general, la enfermedad puede durar entre 7 y 12 días.

    Hay ciertos grupos de bebés con mayor riesgo a tener estas infecciones o a presentarlas más severas, tal es el caso de los bebés que han sido prematuros.

    No hay un tratamiento efectivo para este tipo de infecciones, únicamente damos tratamiento sintomático.

    La lactancia natural puede conferir cierta protección a los bebés contra estas infecciones. En los adultos y en los niños mayores los síntomas ocasionados por estos virus pueden ser los de un cuadro gripal leve, pero ellos pueden ser el foco de contagio para un bebé de riesgo, el cual puede manifestar la enfermedad grave. El virus se disemina por las secreciones, hay estudios que demuestran que el virus que permanece en éstas puede ser contagioso hasta por 6 horas, por lo que insistimos que todos los miembros de la familia de un paciente con riesgo, extremen las medidas que evitan la diseminación, como es el lavado constante de las manos. La persistencia de silbidos en estos niños no condiciona que tenga asma.

    Silbidos y asma en la infancia

    Otras bronquitis en la infancia pueden producir cuadros de silbidos en los niños, siendo tan frecuente que 1 de cada 3 niños antes de los 3 años presenta silbidos con un cuadro infeccioso. Suele ser muy frecuente encuadrar y tratar a estos niños como "asmáticos", y esto no es así. Estos niños en general suelen ser hijos de madres fumadoras o prematuros.

    El asma solo afecta al 10% de los niños, luego la mayoría de los niños con silbidos no tiene asma, y su tratamiento no son los antiasmáticos.

    Los factores de riesgo que condicionan asma infantil en un niño con silbidos son:

    • 1. Madre con asma
    • 2. Signos de eccema
    • 3. Pruebas de alergia positivas (IgE elevada)

    Tan solo en estos casos se debe poner un tratamiento con antiasmáticos.

    Crup

    El crup, también llamado laringotraqueitis, es una inflamación de la laringe y la tráquea que ocasiona que se estreche el paso del aire por las vías respiratorias, justo por abajo de las cuerdas vocales; ésto ocasiona dificultad para respirar y respiración ruidosa. Es típico que el crup espasmódico se manifieste súbitamente en la madrugada. El niño se despierta con dificultad para respirar y presenta una tos muy característica conocida popularmente como la "tos de perro".

    Generalmente, el crup es causado por un virus. Es frecuente que previamente el niño presente catarro y posteriormente manifieste la tos perruna y el estridor que es cuando su respiración llega a ser ruidosa y difícil. Lo común es que se presente entre los meses de otoño e invierno, aunque puede presentarse en cualquier época del año.

    Si el niño se despierta en la madrugada con síntomas de crup se debe de meter a respirar el vapor de la ducha durante 20 minutos, con el agua muy caliente y posteriormente poner un humidificador en su habitación, con lo que mejoran dramáticamente.

    Otros niños, cuando son llevados al hospital, respiran bruscamente el aire frío y esto los mejora. También hay que tratar de calmar al niño, ya que el llanto empeora la dificultad para respirar.

    Si el niño no puede hablar por la dificultad respiratoria importante, debe de ser llevado al servicio de urgencias del hospital.

    En la guardería, los niños se intercambian los juguetes de unos a otros, no se lavan las manos frecuentemente, no se cubren la nariz al toser o estornudar, se meten las manos a la boca y se frotan los ojos y la nariz frecuentemente, lo que hace que se contagien de cuadros gripales en forma inevitable; pero eso no es todo, estas infecciones virales repetidas son propicias para que el niño adquiera otras infecciones causadas por bacterias como son las de los oídos.

    Otitis de repetición y uso de antibióticos

    Una de las enfermedades de los niños en las que más se prescriben antibióticos son las infecciones de los oídos. Sin embargo, ya hemos comentado la inquietud que existe por la aparición de bacterias resistentes a los antibióticos, pues cada vez aparecen cepas más resistentes y vemos que los antibióticos de uso común se han vuelto ineficaces a las dosis que usábamos y que para que puedan seguir siendo efectivos tenemos que incrementar las dosis. Durante el mes de abril del 98 se llevó a cabo un panel de expertos en infecciones de los oídos para discutir el tema "Manejo de la otitis media en la era de la resistencia bacteriana". En él se hicieron las siguientes recomendaciones:

    1. El médico debe de diferenciar muy bien entre la otitis media aguda y la otitis media serosa, haciendo un esfuerzo para reducir la prescripción de antibióticos, ya que esta última se trata sin antibióticos, a menos que sea crónica.
    2. La otitis media aguda se manifiesta por dolor en el oído -éste se puede detectar al estirar el pabellón de la oreja al bebé-, fiebre, irritabilidad, vómito o diarrea, o falta de apetito. Al ver la membrana del tímpano con el otoscopio neumático encontramos que la membrana del tímpano está abombada y enrojecida, que la membrana del tímpano no se mueve o se mueve poco, también podemos ver un nivel líquido o burbujas de aire.
    3. Todos los pacientes con otitis media aguda deben de recibir antibióticos para evitar las complicaciones supuradas, eliminar el agente causal y reducir el tiempo en que el enfermo tiene los síntomas.
    4. El tiempo del tratamiento con antibióticos en los niños mayores de 2 años se recomienda reducirlo a 5 ó 7 días y no 10 como se recomendaba anteriormente.
    5. El antibiótico que actualmente se recomienda al inicio es la amoxicilina, sin embargo, las dosis que se aconsejan son el doble de las recomendadas anteriormente. Aunque tradicionalmente este antibiótico se administraba dividido en 3 dosis al día, estudios recientes han confirmado que se puede administrar en sólo 2 dosis al día. Como alternativa hay otros 15 antibióticos útiles en este tipo de infecciones. Los antibióticos que se recomiendan deberán de poderse administrar 2 veces al día, ya que muchos pacientes no hacen el tratamiento adecuado con antibióticos que se administran 3 ó 4 veces al día. Por lo general, los antibióticos que se administran una o 2 veces al día son más caros.
    6. Cuando no hay mejoría en 3 a 5 días de tratamiento, éste se deberá cambiar.
    7. Cuando después de los días de tratamiento el paciente ya no tiene síntomas pero persiste con secreción en el oído, no se requiere repetir el tratamiento con antibiótico ya que esta secreción puede desaparecer en forma espontánea; pero si hay secreción persistente en el oído medio que dure más de 3 a 4 meses, ésta se debe tratar activamente con antibióticos u optar por el tratamiento quirúrgico.
    8. Todos los pacientes con infección del oído que respondieron adecuadamente al tratamiento deben de regresar a una visita de control entre 4 a 6 semanas posteriores a la infección, pero si los síntomas de infección persisten, deben de acudir a revisión al término del tratamiento.
    9. Para evitar las recurrencias de las infecciones de oídos, desde hace algunos años, se utiliza la prevención por medio de antibióticos en dosis pequeñas pero por tiempo prolongado. No hay duda de la eficacia de esta medida, sin embargo, se ha determinado que este tipo de medida propicia la resistencia de las bacterias a los antibióticos, por lo que actualmente se recomienda seleccionar cuidadosamente al paciente que es candidato a este tipo de prevención.
    10. Por lo anterior expuesto, es muy importante seguir otras medidas de prevención:
      No dar el biberón a los bebés estando acostados, ya que esta posición propicia la recurrencia de las infecciones.
      Si el bebé usa CHUPETE, tratar de quitárselo entre los 10 meses o, a más tardar, al año de edad.