Hablamos de minerales en la dieta a los componentes químicos inorgánicos (calcio, hierro, yodo, etc...) que son necesarios para el mantenimiento de los tejidos en su estructura y función. Constituyen aproximadamente el 4 ó 5 % del peso total del cuerpo humano.
Entre los minerales podemos hacer una primera clasificación entre los esenciales que son unos 26 elementos químicos, parte como macro elementos, 11, y parte como micro elementos ó oligoelementos, unos 15.
Otro tipo de clasificación es la que define su actividad funcional en el cuerpo humano:
Los ya definidos con una actividad concreta y se tienen calculados sus niveles necesarios en la circulación o tejidos, sus necesidades de ingestión, etc... Entre estos están el hierro, el calcio, el fósforo, el yodo, el magnesio y el zinc.
Otros en los que se ha establecido unas necesidades concretas en la alimentación, como son el sodio, el potasio, el cloro, el flúor, el cobre, el manganeso, el cromo, el selenio, y el molibdeno.
Nuevos oligoelementos que parecen tener alguna función en el cuerpo humano no tan definida, entre ellos están el silicio, el níquel, el estaño, el cadmio y el vanadio.
Elementos contaminantes, los cuales se debería evitar en la dieta, como son el plomo, el cadmio, el mercurio, el aluminio, el arsénico, etc...