DEFINICIÓN
Se llama radiación no ionizante a toda
energía en forma de ondas que se propagan a través del espacio.
ORIGEN DE LAS RADIACIONES NO IONIZANTES
Los campos electromagnéticos
son fenómenos naturales; las galaxias, el sol, las estrellas emiten
radiación de baja densidad, y en la atmósfera existen cargas
eléctricas que generan campos magnéticos a los que estamos
sometidos permanentemente, y que se hacen mucho más intensos, por
ejemplo, durante las tormentas eléctricas.
Pero a estos campos eléctricos
y magnéticos naturales se han unido en el último siglo un amplio
número de campos artificiales, creados por maquinaria industrial, líneas
eléctricas, electrodomésticos, etc. que nos exponen a diario
a una radiación adicional. Si bien, con alguna excepción,
toda esta radiación artificial es mucho más débil
que los campos electromagnéticos naturales, en muchas profesiones
del sector electrónico, ferroviario y de telecomunicaciones la exposición
es continuada.
EFECTOS BIOLÓGICOS
La radiación de alta
frecuencia y las microondas provocan vibraciones moleculares, produciendo
calor --de ahí su empleo doméstico e industrial--, con lo que pueden
producir quemaduras a partir de una determinada cantidad de radiación
absorbida.
La radiación de frecuencias extremadamente bajas se consideraba
inocua. Está demostrado, sin embargo, que puede producir cambios
eléctricos en la membrana de todas las células del cuerpo,
alterando los flujos celulares de algunos iones, sobre todo el calcio,
lo que podría tener efectos biológicos importantes. Así,
se han publicado múltiples estudios en las últimas dos décadas,
citando una posible relación de los campos electromagnéticos
de baja energía con el origen de determinados cánceres, sobre
todo leucemias. También se han intentado relacionar con alteraciones
del aparato reproductor, neurológico y cardiovascular, y con malformaciones
fetales.
RADIACIONES ELECTROMAGNÉTICAS Y CÁNCER
Aunque es indudable que ejercen
efectos biológicos, el papel de las radiaciones no ionizantes como agentes
cancerígenos es polémico. Se piensa que, en todo caso, actuarían
como promotores tumorales, con escaso o nulo poder inicial para convertir
genes normales en oncogenes. En muchos trabajos se ha determinado
un mayor riesgo relativo de leucemias, tumores cerebrales y otros cánceres
en sujetos que residen en las proximidades de las líneas de alta
tensión y entre distintas poblaciones expuestas profesionalmente.
La sospecha de asociación más firme se ha establecido con
las leucemias infantiles.
Sin embargo, los estudios son contradictorios, sobre todo por la dificultad
de medir la exposición a la radiación no ionizante y los
métodos epidemiológico-estadísticos usados. Así,
existen múltiples trabajos en sentido contrario. Desde el punto
de vista de la salud pública, se piensa que hay que considerar estos
hallazgos como serias advertencias sobre los potenciales efectos adversos
de la radiación no ionizante; si bien, ante la falta de evidencia
definitiva, la única recomendación podría ser la de
"evitación prudente".
VER TAMBIÉN
¿ QUÉ MÉDICO ME PUEDE TRATAR ?