Enfermedades Reumatológicas

Neuroma de Morton

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Neuroma de Morton
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¿Qué otros nombres tiene?

  • Neurinoma de Morton

  • Fibrosis perineural de Morton

  • CIE-9: 355.6

  • CIE-10: G57.6

¿Qué es el neuroma de morton?

El Neuroma de Morton es una lesión que se produce por la compresión y engrosamiento que sufre un nervio que va a dar la sensibilidad a los dedos de los pies.

Debido a la irritación que se produce, se forma una especie de callo (neuroma), que cuando se comprime entre las cabezas de los metatarsianos (una parte de los huesos que están antes que los dedos del pie), produce un dolor punzante o calambre que se irradia hacia los dedos.

En 1876 el doctor Thomas Morton identificó la causa de este dolor.

¿Cuál es la causa que lo provoca?

La causa del crecimiento del nervio son las lesiones repetitivas. El nervio se encuentra atrapado bajo la cabeza de los metatarsianos cuando estamos de pie o caminando.

Esto ocurre frecuentemente en zapatos de tacón alto o con suela delgada y dura, pero puede ocurrir con cualquier calzado.

Generalmente el nervio causante se encuentra entre el tercer y cuarto dedos del pie, aunque puede formarse entre cualquiera de los dedos.

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¿Cuáles son los síntomas de la neuroma de Morton?

Los síntomas del neuroma de Morton son dolor y perdida de la sensibilidad en la región que puede avanzar hacia los dedos del pie.

El dolor es intermitente, a veces ni se siente y en otras ocasiones es tan intenso que se tiene que descansar y quitar el calzado.

Puede presentar la sensación de una piedra en el zapato o se puede sentir un chasquido.

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¿Cómo se puede detectar?

El diagnostico puede ser difícil, especialmente al inicio. En ocasiones, varios exámenes pueden ser necesarios.

La lesión tiende a empeorar con el tiempo. Con lesiones repetitivas, el nervio crece, y a la medida que crece es más fácil lesionarlo.

El dolor se puede reproducir al presionar el pie. También el realizar una presión ligera con la punta de un alfiler puede revelar alteraciones en la sensibilidad de los dedos.

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¿Cuál es el tratamiento recomendado?

La fase inicial del tratamiento es la modificación del calzado. Esto se realiza con:

  • Plantillas especiales
  • Zapatos más anchos y blandos
  • Evitar el uso de tacones altos

En ocasiones la inyección de cortisona con un anestésico local ayuda disminuir la inflamación y el dolor.

En caso de que no sea así, si las molestias son importantes, el siguiente paso es el quirúrgico, que se puede hacer mediante dos técnicas:

  • La cirugía clásica abierta que consiste en una incisión amplia para quitar el neuroma
  • La cirugía percutánea, que esmenos invasiva y que permite una más rápida recuperación.

Ambas son intervenciones sencillas,que no suelen dar complicaciones en manos expertas.

Dado que se quita el nervio, hay una perdida en la sensibilidad de la mitad de los dedos afectados. Esto no suele ser problema y mejora con el tiempo.

La intervención tiene éxito en el 95% de los casos. Si persiste dolor después de la cirugía puede deberse a la irritación del extremo cortado del nervio, lo que se llama un "neuroma del muñón". Esto puede requerir de otra cirugía en el 5% de los pacientes que no tienen mejoría en el dolor.

Para las infiltraciones no hay una norma única, pero por lo menos se recomienda espaciar un mínimo de una semana entre una infiltración y la siguiente, pudiendo ser administrada con una diferencia de hasta dos meses.

Si la infiltración es de corticoides, lo razonable es no infiltrar más de 4 veces en un año en la misma articulación, y normalmente no se ponen más de dos si el paciente no nota mejoría.

La inyección puede provocar una calcificación pericapsular (depósito de calcio alrededor de la capsula de la articulación) que es asintomática (no da síntomas), que no es lo mismo que una osificación, que es formación de hueso.

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¿Qué complicaciones pueden aparecer?

Una complicación posible en la cirugía es la infección. El pie es propenso a hincharse y a sangrar después de la cirugía y esto puede llevar a la infección. Un periodo adecuado de descanso y elevación después de la cirugía ayuda a evitar esta complicación.

En cuanto a las posibles complicaciones de una inyección de corticoides son raras, ya que dichas complicaciones son conocidas y se ponen los medios para que estas ocurran.

Dentro de las complicaciones se encuentran:

  • infecciones
  • atrofia de la grasa subcutánea
  • exacerbación de una diabetes (rara)
  • daño en el cartílago
  • la ya comentada calcificación pericapsular asintomática
  • trastornos gastrointestinales
  • retención de líquidos
  • irregularidades menstruales
  • reacciones alérgicas.

¿Qué médico me puede tratar?

Bibliografía

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