Coloque la toalla debajo del mentón y realice higiene de boca, según procedimiento.
Retire la ropa de encima del anciano y deje sólo la sábana encimera.
Lave, enjuague y seque: cara, orejas y cuello
Retire la almohada y mantenga incorporado al anciano.
Lave los ojos con torundas desechables humedecidas en agua templada (sin jabón). Utilizando una para cada ojo, se procederá siempre a lavar desde la parte interna hacia la parte externa del ojo.
Después del enjuagado de la cara con agua templada, se procederá siempre al secado cuidadoso.
Si fuera preciso limpiar el conducto auditivo y las aletas de la nariz, se utilizará una torunda de algodón humedecida en agua templada.
Descubra el tórax, quitando el pijama ó camisón. Cubrir el resto del cuerpo.
Lavar el tronco. En las mujeres, lave, enjuague y seque cuidadosamente las regiones submamarias.
Lavar los brazos desde la muñeca hasta la axila. Secar bien.
Cubra el tórax con la sábana.
Cuide esmeradamente los pliegues de la región abdominal manteniéndolos secos.
Siempre que sea posible coloque las manos del paciente en la palangana. Si fuera preciso, lave, cepille y recorte las uñas.
Colocarle de lado y lavarle la espalda, friccionando suavemente con movimientos circulares para estimular la circulación.
Lave, enjuague y seque piernas y pies. Si es preciso introduzca los pies en la palangana de agua colocando debajo de los muslos una almohada para mantener las piernas flexionadas.
Lave, cepille y recorte las uñas, siempre horizontalmente, cuando sea necesario.
Especial atención en espacios interdigitales. Séquelos con esmero.
Realice el aseo perineal según procedimiento.
Lave el cabello si fuera preciso, según procedimiento.
Realice el cambio de ropa de la cama.
Vista al anciano.
Ayude al anciano a colocarse en una postura cómoda y adecuada a sus necesidades.