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No puedo penetrar a mi novia ya que siente dolor y sangra ¿Qué puedo hacer? ¿Qué posturas son más adecuadas para la penetración?

Pregunta

Mi novia y yo tenemos 26 y 27 años respectivamente, llevamos 8 meses de relación en la cual aún no hemos podido practicar el coito ya que no puedo penetrarla. Mi novia solo ha estado con un chico antes que conmigo y de eso ya hace como 4 años y desde entonces no ha mantenido relaciones sexuales hasta ahora conmigo y afirma que anteriormente jamás le había pasado algo así.

Lo hemos intentado varias veces sin éxito, pero en una ocasión concreta volviéndolo a intentar y no llegando a entrar el pene apenas 5 cm (por decir una medida aproximada) comenzó a sangrar, aunque se le cortó rápidamente. Noté que no lubricaba bien a pesar de haberle hecho sexo oral a ella y estar (a mi parecer y dicho y demostrado por ella) excitada. Noté sequedad y mucha estrechez en su vagina.

Quisiera saber a qué se puede deber, como debo actuar al intentar hacer el amor con ella, para ir dilatando su vagina, mejorar la penetración, hacer que lubrique, qué posturas son las mejores para propiciar una penetración más factible y cómo comportarme con ella respecto a este tema y propiciar encuentros sexuales ya que ella desde ese incidente puntual que antes mencione le ha cogido miedo y no lo hemos vuelto ni a intentar a pesar de ella tener ganas de hacer el amor conmigo. Según me explica cuando se excita y tiene ganas de hacerlo conmigo se acuerda de ese incidente y no se atreve a hacerlo.

Respuesta

Lo que les ocurre es relativamente frecuente y aunque no tiene una solución rápida, suele corregirse. En primer lugar, es necesario saber que no existe un problema físico en la mujer, aunque lo lógico es suponer que no ya que, si lo hubiera, usted nos lo habría relatado. En todo caso, si no se ha realizado ninguna exploración ginecológica nunca, si sería conveniente que lo hiciera para descartar que no haya problemas concretos que impidan el coito (infecciones, alteraciones anatómicas…). No tiene por qué darle explicaciones amplias al ginecólogo sobre el motivo de su visita, simplemente comentarle que tiene dolor al realizar el coito. En caso de que todo sea normal, que es lo más frecuente, se tratará de un caso de dispareunia o vaginismo, que es una situación en la que, por diferentes causas, pero casi siempre con un gran componente psicológico de miedo a sufrir dolor, los músculos de la vagina de la mujer se contraen involuntariamente y además no lubrica. La solución pasa por varias medidas. La primera es hablar con ella y que sepa con seguridad que se comparte con ella el problema y que no se le va a presionar, que no importa el tiempo que pase antes de solucionarlo. Hacerle saber que en ningún momento vas a forzar la situación y a hacerle daño. Que puede tener la seguridad de que cuando ella diga “para”, tu pararás inmediatamente. Además, si el miedo al embarazo está contribuyendo, las relaciones deben ser con preservativo u otro método anticonceptivo, pero que no haya dudas con este aspecto.
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Una vez claros estos tres puntos, se deben realizar una serie de juegos destinados a mejorar la lubricación e ir relajando los músculos de la vagina. El uso de geles lubricantes es muy aconsejable y estos, además de las caricias orales y con los dedos, deben ser las prácticas sexuales que debéis practicar, sin penetración. Una vez esta fase esté consolidada y hayáis disfrutado de ella, se puede comenzar con la introducción de dedos o consoladores de pequeño tamaño, pero siempre en el contexto de juego sin forzar y sin intentar nunca la penetración. Es muy conveniente además que ella practique sola estas maniobras ya que le dará más seguridad.

Una vez superada esta fase, podéis comenzar a intentar la penetración. La postura, la que ella prefiera. Que ella esté encima de ti le da la seguridad de controlar ella la profundidad y velocidad de la penetración y poder parar cuando quiera ya que ella es la que controla, pero si prefiere otra postura en la que está más cómoda, mejor.
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La penetración por detrás no es aconsejable en esta fase inicial ya que, aunque es una de las que más placer produce a la mujer, tiene el inconveniente de que el pene penetra más profundamente y puede dolerle. Además, al no verte, inconscientemente tendrá sensación de no poder controlar la situación y se pondrá tensa. Una postura poca agresiva también, es ponerse de costado ambos.

Finalmente, si el problema persiste, hay que hacer una investigación psicológica de la pareja en profundidad, por si hubiera un problema de rechazo por alguna causa y para ello están los sexólogos.
Fecha de revisión: 22/09/2017

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