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DEFINICIÓN
Los espasmos del llanto consisten en que el niño detiene la
respiración cuando está teniendo una rabieta. Habitualmente, aparecen en
el segundo año de la vida, aunque pueden aparecer hasta los 5 años. Se
originan por sentimientos de rabia, temor, frustración o fuerte emoción.
Por lo general, el 5% de los niños ha presentado alguna vez un
episodio de espasmo del sollozo y casi siempre encontramos el antecedente
de que otro miembro de la familia los ha presentado (Existen datos que
sugieren una transmisión genética de tipo autosómico dominante).
TIPOS DE ESPASMOS DEL LLANTO
Existen dos tipos de espasmos: los azules (morados) y los pálidos.
- Los clásicos espasmos del llanto son los azules o morados, en los
que el niño presenta este color en la cara hasta que la respiración
se restablece. El niño deja de respirar e inmediatamente después
presenta llanto intenso.
- En los de tipo pálido, el niño toma una coloración pálida
intensa al momento del espasmo. Como en el tipo morado, el niño deja
de respirar e inmediatamente después presenta llanto intenso. El
niño puede desmayarse en el momento en que empieza a llorar y puede
presentar una postura rígida y arqueada. La falta de respiración es
muy breve y va seguida de respiración y de comportamiento normales.
Ambos tipos de espasmo, aunque causan mucha inquietud en los padres y
en las personas que los presencian, son benignos y nunca causan daño al
cerebro por falta de oxígeno, ni tienen nada que ver con la epilepsia, ni
tienen efecto en el comportamiento o en el desarrollo posterior del niño.
Con el crecimiento tienden a desaparecer.
Recientemente, se ha encontrado que los espasmos del sollozo
tienden a desaparecer cuando se les administra sulfato ferroso a los pacientes. La
causa de este efecto es desconocida.
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