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Las reacciones que siguen a la picadura de insecto pueden ser nulas, locales, de pequeña o gran intensidad, urticaria o anafilaxia sistémica.
El estudio de la presencia de IgE en el suero del paciente nos revelará la posible alergia a diferencia de una picadura más o menos intensa.
La incidencia de reacciones locales en la población general se aproxima al 5 % y van desde eritema leve, hinchazón y dolor, hasta un marcado edema de tejidos blandos, que se extiende a toda una extremidad o a una gran parte de la cara, párpados o cuero cabelludo que tarda una semana en resolverse.
Las reacciones alérgicas sistémicas -GRAVES- tienen una incidencia de 0,4 % entre la población general y casi todas aparecen en menores de veinte años de edad (varones/hembras = 2:1).
Este rango epidemiológico está relacionado probablemente con el riesgo de exposición. Estas reacciones comprenden rápido desarrollo (en quince minutos) de prurito generalizado o urticaria, rubor y angioedema y pueden progresar hasta el edema de las estructuras respiratorias superiores, incluidas faringe, epiglotis, laringe y tráquea. Puede producirse hipotensión sin urticaria ni edema angioneurótico. Se cree que las reacciones de comienzo inmediato están mediadas por anticuerpos IgE contra el veneno en cuestión.
Si el sujeto no es alérgico.
Como los síntomas suelen ser el enrojecimiento, la hinchazón y el picor, para ellos utilizaremos una solución de calamina o un algodón empapado en agua y amoniaco o incluso un cubito de hielo. Pueden ser de utilidad las cremas antiiflamatorias con corticoides. No se aconsejan las cremas de antihistamínicos, ya que pueden producir erupciones en la piel tras la exposición directa a la luz solar. Las picaduras de abejas dejan el aguijón, que deberá ser extraído mediante unas pinzas o aguja estériles. La garrapata deberá ser extraída con suavidad para evitar que se rompa y poder sacarla entera, para ello aplicaremos tracción constante hacia fuera, lo más cerca posible de la piel sin aplastarla y sin maniobras bruscas; en el caso de que la cabeza quedara adherida, deberemos arrancarla también, si es necesario con la ayuda de una aguja estéril.
A veces es necesario el empleo de antiinflamatorios también oral.
Si el sujeto es alérgico y es picado por el insecto al cual el paciente es alérgico debe acudir a un dispensario donde sin duda se tratará de forma enérgica. Hemos de recordar que si el sujeto es alérgico la reacción aparece en los primeros 15 minutos, por tanto es de carácter urgente. Habitualmente se administra Adrenalina subcutánea con carácter obligatorio, y antihistamínicos y corticoides con carácter opcional. Muchos apicultores y trabajadores del campo alérgicos a himenópteros disponen de adrenalina en su casa por si surge esta eventualidad.
En los sujetos alérgicos con factores de riesgo está indicada una desensibilización con el empleo de una vacuna que ofrece uno de los más altos índices de éxito de tratamiento.