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El glaucoma o tensión ocular es un aumento de la presión intraocular, por falta de drenaje del humor acuoso, que produce lesiones en el nervio óptico con problemas en la visión y si no se corrige a tiempo ceguera. Si no se detecta a tiempo, este aumento de presión puede afectar al nervio óptico produciendo un deterioro progresivo del campo visual y una disminución de la visión.


La tensión normal del ojo es de 12 a 22 mm de mercurio.
El aumento de la presión intraocular ocurre cuando el humor acuoso no fluye correctamente hacia afuera y hacia a adentro del ojo. Esta obstrucción produce un aumento de este líquido en el interior del ojo con aumento de la presión intraocular y sobre el nervio óptico. Sin embargo hay personas que presentan lesiones del nervio óptico tipo glaucoma sin tener aumentada la tensión intraocular, y hay personas con tensión intraocular elevada sin lesiones del nervio óptico.
Drenaje normal



La forma de glaucoma con lesión de nervio óptico con tensión intraocular normal es muy rara, como lo son también las formas infantiles y congénitas. Suele haber una historia familiar de glaucoma, y ser personas de edad avanzada.
Los más característicos son :
La historia clínica y los síntomas deben de ser sugerentes de glaucoma. Luego se realizan otras exploraciones:
La tensión ocular debe ser comprobada cada:
En el glaucoma de ángulo abierto se utilizan medicamentos que disminuyen la presión intraocular.
Los medicamentos en colirios de aplicación directa en el ojo son:
Se pueden utilizar uno u otro medicamentos o asociados según el caso.
En el glaucoma de ángulo cerrado el cuadro es más agudo por ello precisamos de un tratamiento inmediato para disminuir la tensión ocular. Se utilizan soluciones hiperosmóticas en inyección
o por boca, mediante esta solución podemos controlar la tensión unas horas pero luego debemos pasar a otros tratamientos de mantenimiento (mióticos, betabloqueantes, inhibidores de la anhidrasa carbónica).
Los casos rebeldes que no mejoran con tratamiento médico deben de ser tratados con cirugía.
Ambas operaciones no tiene gran riesgo y la recuperación es en 1 ó 2 días.
Cuando el cuadro de tensión intraocular es muy intenso y no se controla se realizan incisiones en la esclera ( pequeños agujeros de drenaje).
Esta intervención se realiza bajo sedación y anestesia local, en régimen ambulatorio. La recuperación es rápida, se recomienda no mojarse ni lavarse durante 2 días. También debe evitarse la realización de deporte o ejercicios violentos en unos días.