
Información general
La mejor manera de prevenir el sobrepeso, la obesidad y muchas de las enfermedades asociadas es mantener un estilo de vida saludable.
Adoptar hábitos dietéticos cardiosaludables, realizar ejercicio físico de forma regular, mantener un peso adecuado y abandonar el hábito tabáquico son factores protectores básicos en la prevención y el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares.
Esta guía pretende facilitar la adquisición de nuevos hábitos que te permitan, mediante consejos e información, elegir la mejor forma de alimentarte en cada situación. Buscar un momento en el día a día para cuidarte es muy importante.
La alimentación
En cuanto a la alimentación, intenta:
- Llevar una alimentación saludable a partir de una dieta equilibrada, variada y suficiente.
- Realizar 5 comidas al día: desayuno, media mañana, comida, merienda y cena.
- Es mejor comer poca cantidad y de forma más frecuente. Procura no picar entre horas.
- Dedicar un tiempo razonable a las comidas. El suficiente como para que puedas relajarte y comer tranquilo. Come poco a poco, masticando bien los alimentos.
- Incluir diariamente en la alimentación, todos los grupos de alimentos (frutas, verduras, lácteos, carnes, pescados, huevos, legumbres, cereales, aceites y grasas).
- Beber agua en todas las comidas y entre horas, como bebida preferente (de 8 a 10 vasos de agua al día, sola o en forma de infusiones).
- Evitar las bebidas gaseosas y azucaradas; en caso de consumirlas, optar por versiones light.
- Evitar la ingesta de alcohol, ya que proporciona una elevada cantidad de calorías.
- Si comes fuera de casa, planifica dónde vas a comer. Te ayudará a elegir opciones más saludables. Si te llevas la comida al trabajo, asegúrate de completarla con una pieza de fruta y un lácteo.
- Si comes en casa, realiza la compra tras planificar tus menús semanales. De esta manera, te aseguras de consumir los alimentos más frescos, los de temporada, con todas sus vitaminas y minerales y evitarás comprar alimentos innecesarios o poco saludables.
- Elegir alimentos bajos en grasas, sobre todo, evita la grasa de origen animal.
- Aportar cantidad suficiente de fibra en la dieta, procedente de: cereales integrales, frutas y verduras.
- Procurar cocciones ligeras (salteados, grill, papillote, horno, vapor).
El ejercicio físico
Otro aspecto indispensable para mantener un buen estado de salud es la práctica de algún tipo de ejercicio físico. Busca un tipo de actividad que te guste, que sea fácil de hacer para ti y lo más importante, que te divierta.
Recuerda que la actividad física protege nuestra salud mental, nos relaja y nos da una gran sensación de bienestar general
Aumentar el ejercicio físico en el día a día puede ser tan sencillo como:
- Ir caminando o en bicicleta al trabajo (si es posible y no está demasiado lejos).
- Bajar dos o tres paradas antes del autobús/metro y caminar el resto del trayecto.
- Aparcar el coche más lejos de lo que lo aparcas normalmente.
- Evita coger el coche para desplazarte, es más divertido y saludable caminar.
- Si las distancias son largas, intenta realizar una parte del trayecto a pie.
- Subir las escaleras caminando.
- Sal a caminar en algún momento del día, incluso si no estaba previsto.
- Aprovecha cuando salgas a hacer algún recado para caminar más.



Dr. Ignacio Antépara Ercoreca
Especialista en Alergología por la Universidad de Navarra y licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad del País Vasco.
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