
¿Qué es el sulfato de condroitina?
El sulfato de condroitina es una sustancia que se encuentra de forma natural en el cartílago que rodea las articulaciones de los animales, incluido el ser humano.
Con fines terapéuticos, se obtiene a partir de fuentes animales, principalmente cartílago de vaca, cerdo u otros mamíferos.
¿Qué utilidad e indicaciones tiene?
El sulfato de condroitina se utiliza principalmente en trastornos articulares como:
Con frecuencia se combina con glucosamina u otros compuestos. No está demostrado que mejore la eficacia de los antiinflamatorios convencionales como la aspirina.
También se ha utilizado para otras indicaciones como osteoporosis, colesterol elevado o enfermedades cardiovasculares; sin embargo, no existe evidencia científica sólida que respalde estos usos.
Donde sí existe evidencia es en el tratamiento de la sequedad ocular, utilizado en forma de gotas oculares (colirios), y como medio de conservación de córneas para trasplantes.
En el tratamiento de la osteoartritis, la evidencia científica es limitada. Puede producir mejorías leves en la función articular, pero no se ha demostrado un alivio significativo del dolor.
En formulaciones tópicas (cremas), el alivio suele atribuirse a otros componentes como el alcanfor, y no al sulfato de condroitina.
¿Qué efectos secundarios podría tener?
La condroitina puede producir un leve dolor estomacal y nauseas.
Otros efectos secundarios que se han reportado son:
- Diarrea
- Estreñimiento
- Párpados hinchados
- Hinchazón de piernas
- Caída del cabello
- Latido irregular del corazón
No se debe utilizar en embarazo y lactancia.



Dr. José Antonio Zumalacárregui
Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad del País Vasco.
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