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¿ Cómo son los niños autistas ?
El autismo es una forma concreta de psicosis infantil, cuyo síntoma principal es un desarrollo anormal o deficiente de la interacción y comunicación sociales. Un observador tiene la sensación de que una persona con autismo es indiferente a las reacciones de otros seres humanos, tanto conocidos como desconocidos, niños o adultos. Los bebés normales muestran una sonrisa ante una cara humana móvil, especial interés por otras personas y muy pronto llegan a compartir atención (interesarse por aquello por lo que otras personas muestran interés). Por contraste, los niños autistas muestran desmesurado interés por los objetos inanimados. Pueden pasar horas interminables enfrascados en conductas ritualistas como contemplar juguetes que dan vueltas. Cuando interactúan con adultos, lo cual es preciso para satisfacer sus necesidades, los tratan como se fueran objetos como llevándoles las manos a la nevera. Los autistas no toman contacto visual con otras personas, y si lo hacen parece más bien que miran a través de ellas.
Otro síntoma básico del autismo es el deterioro lingüístico, que sufre retraso y es anómalo. En casos extremos serán adultos con afasia global (restricción total del habla), sin embargo hay casos en que esta habilidad queda casi intacta.
Estos niños, al no interaccionar con los demás individuos sufren de una vasta incapacidad de empatía y de afectos.
Pero los síntomas más graves, que provocan la aversión de los demás son conductas tales como el balanceo intenso, golpes en la cabeza, actos agresivos aleatorios y automutilación. También se observa hipersensibilidad e hiperreactividad ante estimulación sensorial, como gritar, huir, taparse los oídos ante el sonido de la aspiradora. Lo mismo puede ocurrir por un simple abrazo.
Existe una clara relación entre autismo y epilepsia, que es en cierto modo la sinopsis biológica de la hiperactivación y la falta de autocontrol. Un gran porcentaje (70%) de niños con autismo sufrirán ataques observables.
La tasa media de trastorno autista en los estudios es de 5 casos por cada 10.000 individuos según el DSM-IV-tr.