- Piel dura, pálida y fría tras exposición prolongada al frío.
- Parches blancos de piel.
- Falta de sensibilidad en la zona.
- Tras calentamiento, área roja y dolorosa.
INFORMACIÓN GENERAL
La piel y los tejidos subyacentes se congelan en cualquier persona que se exponga a temperaturas muy frías durante varias horas, pero es más frecuente si existe arteriosclerosis previa. Las áreas más frecuentemente afectadas son las manos, pies, nariz y orejas.
En casos leves, el tratamiento inmediato puede revertir el daño.
En casos severos, el tratamiento requerido puede ser la amputación.
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