El estrabismo es la pérdida del paralelismo de los ojos. Los
dos ojos no miran al mismo sitio, uno de ellos dirige la mirada al objeto que fija,
mientras que el otro se desvía en otra dirección.
La desviación puede ser grande y entonces constituye un defecto estético
llamativo, pero puede haber casos donde la desviación es muy pequeña y
no se aprecia. Este tipo de estrabismo compensado (o "foria")
puede pasar desapercibido, pero puede crear los mismos problemas de
visión que las grandes desviaciones.
Los ojos pueden desviarse horizontalmente, ya sea hacia adentro
(estrabismo convergente, "niño bizco"), o hacia fuera (estrabismo
divergente), o verticalmente (estrabismo vertical, un ojo desplazado
hacia arriba o hacia abajo).
Pueden darse combinaciones horizontales y verticales a la vez.
No existe causa única, se produce por la
unión de varios factores, unos conocidos, y otros aún no han podido
determinarse.
Existe una alteración de los músculos del
ojo unido a una mala visión. Un ojo se tuerce porque ve mal, y ve mal
porque se tuerce.
Existe un factor hereditario, a veces asociado
a diversas causas, como sufrimiento fetal, infecciones, tumores,
traumatismo, factores emocionales, etc.
Desviación de un ojo, pérdida del paralelismo de los ojos.
Disminución de la agudeza visual de un ojo respecto al otro
(Ojo vago o ambliopía).
Posiciones anormales de la cabeza, desviaciones, inclinación,
tortícolis.
Diplopia, o visión doble, cuando el estrabismo se inicia en
edad adulta.
Mal cálculo de las distancias y relieves, pérdida de visión
binocular.
Ante cualquier duda, o apreciación de cualquiera de estas
sintomatologías, consulte rápidamente con su oftalmólogo. La precocidad
en el tratamiento puede resolver muchas consecuencias.
TRATAMIENTO MÉDICO: Muy variable: corrección
óptica, gafas, oclusiones con parches, cristales especiales, ejercicios
musculares, ... todo ello encaminado a intentar recuperar la visión del
ojo vago y mejorar la acción de los músculos.
TRATAMIENTO QUIRÚRGICO: Cuando el tratamiento
médico no es suficiente y los ojos persisten "desviados" se
debe recurrir al tratamiento quirúrgico, fortaleciendo o debilitando
los músculos del ojo. La cirugía se puede hacer sobre varios músculos
del ojo, de uno sólo o de los dos; y podrá efectuarse a veces sin
tener que recurrir al ingreso y la anestesia general. Su oftalmólogo le
indicará el proceso a seguir.
Hay que tener en cuenta que en todo proceso quirúrgico pueden surgir
complicaciones. Siempre deberá ser informado por su oftalmólogo de los
riesgos particularizados para cada caso.
La complicación más frecuente es la necesidad de una posible
segunda intervención, para conseguir los resultados deseados. También pueden
ocurrir infecciones, reacciones alérgicas, quistes en las zonas externas
de las incisiones quirúrgicas, y, como complicaciones más raras, caída
del párpado superior o hemorragias.
Todo recién nacido debe ser revisado por su
oftalmólogo desde su nacimiento. La función visual, su desarrollo, se
va a determinar en los primeros meses de la vida del niño.
Un niño con estrabismo, sea llamativo o no,
debe ser diagnosticado y tratado PRECOZMENTE, para poder valorar las
causas que lo producen, evitar o tratar la ambliopía (ojo vago), y
descartar patología ocular asociada, como cataratas, lesiones
retinianas inflamatorias o tumorales, así como enfermedades del sistema
nervioso central.
En un estrabismo la vigilancia y control debe
extenderse hasta la adolescencia, aunque la situación estética sea
normal.
El niño debe participar de manera activa en
el tratamiento, siendo riguroso en el cumplimiento, sobre todo en la
primera época de las oclusiones oculares.