
¿Qué es la encefalopatía hepática?
La encefalopatía hepática se define como como la alteración de las funciones cerebrales a causa de una insuficiencia hepática, manifestándose mediante un amplio espectro de alteraciones neuropsiquiátricas.
¿Cuál es la causa que lo provoca?
Se produce a consecuencia del paso de toxinas y productos nitrogenados al sistema nervioso central producidos por bacterias intestinales.
El hígado es el órgano encargado de depurar las toxinas de la sangre y si no funciona correctamente permite el paso de dichas bacterias al sistema nervioso central.
En una complicación habitual en pacientes con cirrosis avanzada y es una enfermedad de mal pronóstico debido a la escasa supervivencia en los próximos meses.
Existen una serie de factores que pueden precipitar la aparición de la enfermedad en pacientes con cirrosis previa:
- Infecciones
- Hemorragia gastrointestinal
- Exceso de tratamiento diurético
- Estreñimiento
- Alteraciones electrolíticas
¿Cuáles son los síntomas de la encefalopatía hepática?
Las manifestaciones clínicas suelen ser de carácter neuropsiquiátrico. La intensidad de los síntomas es muy variable, yendo desde síntomas leves al coma hepático.
En función de la gravedad se diferencian 4 grados.
- Grado 1
- Dificultad para la concentración y atención
- Dificultad para realizar cálculos sencillos
- Lentitud mental
- Alteración del sueño con insomnio o hipersomnia
- Euforia, depresión e irritabilidad
- Grado 2
- Somnolencia o apatía
- Conductas inapropiadas con desinhibición
- Dificultad para el habla y el caminar
- Flapping (temblor leve)
- Grado 3
- Deterioro importante del nivel de conciencia con estupor y confusión mental
- Puede tener conductas agresivas
- Flapping (temblores más marcados)
- Grado 4
- Coma
- Rigidez muscular
¿Cómo se puede detectar?
El diagnóstico es fundamentalmente clínico en el contexto de pacientes con antecedentes de cirrosis y la aparición de síntomas característicos. Uno de los síntomas más precoces en aparecer es la discalculia (dificultad al realizar cálculos) aunque el flapping (temblor leve) es el más característico.
Existen una serie de pruebas que ayudan al diagnóstico.
- Determinación de amonio en sangre
- Pruebas de función hepática
- Hemograma y coagulación
- Electroencefalograma (cada vez menos empleado)
¿Cuál es el tratamiento recomendado?
El tratamiento es hospitalario y requiere del ingreso del paciente.
- Control estricto de la ingesta de proteínas (1,2-1,5 gramos por kg de peso al día)
- Uso de laxantes (lactolusa o lactitol)
- Antibióticos: la rifaxifimina es el más empleado.
- Oclusión de shunt portosistémico
- Trasplante hepático (en aquellos que sean posibles candidatos)
¿Cómo puedo prevenirme?
Se recomienda la toma de lactulosa de forma crónica en aquellos pacientes que hayan tenido un episodio de encefalopatía hepática. En caso de nueva recidiva (que vuelva a aparecer) la rifaximina ha demostrado disminuir el número de brotes de encefalopatía hepática.



Dr. Miguel Cabrero de Cabo
Especialista en Medicina de Familia y Comunitaria y licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Santiago de Compostela.
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