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Cuando nacemos se cierran todas estas conexiones, y la función del ombligo se termina. Pero en ocasiones el ombligo puede ser una fuente de problemas médicos en recién nacidos y niños: masas o quistes, infecciones, y hernias del ombligo.
Las hernias umbilicales (una masa o bulto que sobresale por el ombligo) son bastante comunes. Se producen por fallos en los músculos del abdomen, que permiten que una porción del peritoneo (revestimiento de la cavidad abdominal) sobresalga y empuje el ombligo hacia afuera.
Se pueden apreciar desde el nacimiento. Son más obvias cuando el bebé llora, ya que al aumentar la presión el bulto es más fácil de ver.
No siempre es necesario operar este problema. En la mayoría de los casos, hacia los 3 años la hernia disminuye y se suele cerrar sin tratamiento. Las hernias que no han cerrado aún a los cinco años deben ser reparadas quirúrgicamente. Para ello, se utiliza anestesia general.
Al terminar se cierran los tejidos con suturas no absorbibles, muy fuertes. Los bordes de la piel a veces se cierran con tiras adhesivas. De esta forma se puede ocultar la cicatriz en la depresión umbilical
La mayoría de las intervenciones de hernia umbilical se hacen en pacientes ambulatorios. Después de la cirugía, se controlan las constantes vitales del niño durante unas horas y se da de alta con la medicación necesaria para controlar el dolor.
Se puede esperar un resultado fantástico. Se espera recuperar la actividad normal en 2 ó 3 semanas. El pronóstico a largo plazo es óptimo. En casos muy raros recurre la hernia.Se pueden ordenar los costes por grupos:
Cirujano: 240 a 450 euros.
Anestesista: 120 a 300 euros.
Gastos de hospital, incluyendo cuidados de enfermería y quirófano: 240 a 600 euros.
Medicamentos: 30 a 60 euros.
Otros gastos adicionales, si existen complicaciones (transfusiones, etc.) o se realizan análisis o radiografías: 60 a 600 euros.
La variabilidad de cada caso es un hecho pudiendo considerarse un coste básico de 600 euros por intervención sin complicaciones.