Se trata de una cirugía para reparar o mejorar
la nariz. Principalmente se realiza para modificar el interior (tabique
nasal) y mejorar el paso de aire, o bien el exterior (huesos propios) mejorando
la estética y apariencia. A veces se realizan ambos procesos a la
vez.
Es un procedimiento muy común en cirugía
plástica, se realiza para aumentar o reducir el tamaño de
la nariz, cambiar el ángulo del puente nasal, estrechar la apertura
de los orificios nasales, o cambiar el ángulo nasal.
La modificación del tamaño del tabique
nasal se realiza por procesos de malformaciones congénitas o por
obstrucción intensa nasal al paso del aire en la respiración
(produce apnea del sueño, ronquidos, etc..) por la desviación
del tabique.
Se realiza bajo anestesia general o local, dependiendo
del alcance del procedimiento y actitud del paciente. Por ello puede realizarse
en la consulta o en un quirófano del hospital. Si el procedimiento
es complejo se requiere el ingreso en el hospital unos días.
Con la anestesia local, se aplica un tranquilizante
general y un anestésico local para la zona de cirugía, pero
el paciente está consciente durante la intervención. Con
anestesia general el paciente está dormido y sin dolor.
Desviación de tabique nasal,
susceptible de Rinoplastia
La incisión se realiza por el interior de las fosas nasales. Dependiendo
del caso se pueden aplicar metales para mantener la pirámide nasal
o tejidos blandos sintéticos en sustitución del tabique nasal.
Se debe tener cuidado con las expectativas de mejora
en el aspecto estético tras la cirugía, una falsa idea del
resultado puede llevar a grandes frustraciones. Se debe tener una idea
de realidad por lo que la personalidad formada del individuo es muy importante
para el resultado óptimo de la intervención.
La edad debe tenerse también en consideración. Muchos cirujanos
prefieren no realizar rinoplastias estéticas hasta el crecimiento
completo del hueso nasal (alrededor 14 o 15 para niñas, y 1 año
más para los chicos).
Después de la cirugía la cara y nariz
se hinchan apareciendo un dolor de cabeza. Por ello se utilizan medicamentos
para el dolor e inflamación (AINEs). Hasta el tercer día
estos síntomas suelen aumentar por lo que es conveniente mantener
la cabeza en alto y aplicar compresas frías a nivel de los ojos
para mejorar las sensaciones.
Después de una semana persistirá una leve inflamación
que se mantiene unos meses, aunque suele pasar desapercibido para el paciente.
Puede aparecer un sangrado nasal y la obstrucción nasal es incómoda
pero debe tenerse cuidado de no mover nada en las fosas para evitar complicaciones
(sinequias) antes de la cicatrización de los tejidos nasales.
El taponamiento nasal se quita comúnmente a los 3 ó 5 días
y el paciente se sentirá mucho más cómodo. Los puntos
y otros materiales se deben quitar antes de 2 semanas.
A partir de los 2 días se está bien
para una vida sedentaria y a la semana se puede decir que se está
útil para el trabajo o vida normal. La recuperación total
tomará varias semanas.
Se deben evitar ejercicios intensos que puedan provocar aumento del riego
sanguíneo en las fosas nasales, o bien que puedan golpear la zona.
Se debe evitar frotar la nariz (tener cuidado en la higiene de la cara)
y exponerse al sol por lo menos en 8 semanas.
Las primeras semanas el paciente se siente deprimido, con molestias nasales,
pero esto irá mejorando con el tiempo y los resultados se ven mejor
al año de la intervención. En este periodo las opiniones
del entorno son muy importantes para el paciente por lo que su personalidad
bien formada, como hemos dicho anteriormente, es clave para el resultado
exitoso de la intervención.
Los propios de ésta intervención son
la aparición de moratones o cardenales en la zona de la intervención
que pueden permanecer un tiempo largo. Es rara la necesidad de una segunda
intervención para corregir alguna deformidad menor.
El coste de cualquier cirugía varía
significativamente entre cirujanos, instalaciones médicas, y regiones
del país. Además como la indicación se da en niños
pequeños , cuando los cuidados intra-operatorios y postoperatorios
son más exhaustivos .
Se pueden ordenar los costos por grupos:
Costo del cirujano: 721,21 a 2.404,00 euros.
El anestesista: 240,40 a 721,21 euros.
Las cargas de hospital, que incluye cuidados de enfermería y
quirófano: 480,81 a 1.202,00 euros.
Los medicamentos: 60,10 a 240,40 euros.
Otras cargas adicionales, si existen complicaciones (transfusiones, etc..)
o se realizan análisis o Rx: 120,20 a 901,52 euros.
La variabilidad de cada caso es un hecho y puede
hablarse de un costo básico de 1.502,53 euros por intervención
sin complicaciones.