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ANALISIS Y TEST
- La prueba de anticuerpos de VIH ELISA (análisis Enzima- Inmunoabsorbente).
- Contaje absoluto de linfocitos CD4 (menos de 200 en caso de enfermedad).
- PCR para VIH.
La prueba para comprobar la infección del VIH en un individuo se realiza mediante una técnica de "ELISA" (enzima-linked immunosorbent assay). Se realiza en unas horas y es muy sensible para identificar VIH-positivos. La mayoría de los test comerciales se comparan para su calidad y fiabilidad con una técnica más sofisticada llamada"Western Blot", que caracteriza cada marcador para mejorar sus resultados.
Además se realizan los contajes de linfocitos
para saber la afectación del sistema inmune, y desde 1.995 se puso
a punto una técnica (PCR, siglas en inglés de Reacción
de la Cadena de la Polimerasa) que permitía medir la cantidad de
virus VIH en la sangre, lo que a su vez es un reflejo de la cantidad de
virus que existen en todo el organismo.
TRATAMIENTO
Al aplicar la técnica PCR para VIH muestras
de sangre congeladas desde 10 o más años antes se vio que
de las personas que tenían muy pocos virus (carga viral baja) apenas
un 10% habían desarrollado SIDA, mientras que las personas que tenían
gran cantidad de virus (carga viral alta) en sangre habían desarrollado
SIDA y muerto en su mayoría.
Hasta 1.995 se disponía de una serie de fármacos
denominados Inhibidores de la Transcriptasa Inversa Viral (RETROVIR, VIDEX,
HIVID) que, por separado o en combinación. tenían un efecto
poco potente y, además, transitorio sobre el virus VIH, logrando
retrasar la aparición de SIDA en una persona infectada como máximo
2 años; si se usaban en fase de SIDA retrasaban la muerte en 1 ó
2 años.
Esto se debe a que el virus es capaz de hacerse resistente
a estos fármacos porque esta cambiando (mutando) cada vez que se
reproduce (replica); como es lógico, aquellas personas que tienen
gran cantidad de virus tienen mayor tasa de replicación (y de resistencia)y
el pronóstico es peor que en el caso de que tengan pocos virus.
Se vio también que con los anteriores fármacos se lograba
como media dividir por 10 ó por 50 la cantidad de virus de la sangre,
lo que, en una persona que tuviese. por ejemplo, 300.000 virus por mililitro,
es una reducción insignificante e insuficiente para evitar la progresión
a SIDA.
En 1.995-6 aparecieron, ya comercializados, una serie
de fármacos denominados Inhibidores de la Proteasa Viral (NORVIR,
INVIRASE, CRIXIVAN) que, en combinación con los anteriores, logran
dividir la carga viral por 1.000 ó más; en algunos pacientes
consiguen hacer desaparecer de la sangre a estos virus y, manteniendo el
tratamiento varios años, pueden quizá eliminar por completo
el virus del organismo.
La experiencia con dos años de uso es muy
buena, con reducciones de mortalidad de más del 50%, recuperación
de los linfocitos T4 perdidos y mejoría marcada de los síntomas
de la enfermedad.
Estos tratamientos son relativamente bien tolerados
y se administran por boca (no necesitan inyectarse). Aunque estos tratamientos
son muy caros (un Inhibidor de la Proteasa más dos Inhibidores de
la Transcriptasa suponen al año más de 1.300.000 ptas) en
España están cubiertos por la Seguridad Social y, sobre todo,
las vidas salvadas y el ahorro que producen en gastos de hospitalización
compensan ampliamente su valor económico.
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