Endocrinología

Acidosis tubular renal

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Acidosis tubular renal

¿Qué otros nombres tiene?

  • Acidosis tubular renal distal

  • Acidosis tubular renal proximal

  • CIE-9: 588.89

  • CIE-10: N25.8

¿Qué es la acidosis tubular renal?

La acidosis tubular renal es una condición caracterizada por la presencia de pH ácido en el cuerpo debido a un defecto en el funcionamiento de los riñones.

El balance químico del cuerpo es de suma importancia para el funcionamiento del organismo. El balance ácido-base en el cuerpo debe situarse en un pH de 7,35 a 7,45. Los elementos químicos más importantes presentes en el cuerpo son el sodio, el cloro, el potasio, el calcio, el amonio, el dióxido de carbono, el oxígeno y los fosfatos.

El ajuste del pH del cuerpo se hace principalmente con la respiración basándose en que el dióxido de carbono disuelto en agua (ácido carbónico) es un elemento ácido. De esta manera una respiración rápida elimina mayor cantidad de dióxido de carbono de la sangre y consigue incrementar el pH. Una respiración pausada tiene el efecto contrario.

Sin embargo, los riñones también tienen un papel relevante en el control del pH o acidez del organismo. Son capaces de retener, excretar a la sangre o expulsar por la orina los diferentes elementos químicos en función de las necesidades del control de la acidez. Si los riñones no son capaces de eliminar eficientemente los elementos ácidos de la sangre se llega a una situación conocida como acidosis metabólica y a este trastorno provocado por el mal funcionamiento de los riñones se le denomina acidosis tubular renal.

¿Qué tipos de acidosis tubular renal existen?

Existen tres tipos de acidosis tubular renal:

  • Acidosis tubular renal distal o tipo 1: Ocurre por un defecto en los conductos renales. Puede ser hereditaria o a consecuencia de una enfermedad autoinmune (lupus, síndrome de Sjögren, artritis reumatoide), tras una terapia con litio, por trasplante de riñón o por una obstrucción crónica.
  • Acidosis tubular renal proximal o tipo 2: Ocurre cuando los riñones no pueden reabsorber correctamente el bicarbonato. Puede estar provocada por una enfermedad hereditaria (síndrome de Fanconi, intolerancia a la fructosa, síndrome de Lowe) o por una deficiencia de vitamina D, trasplante renal, intoxicación por metales o inducida por ciertos medicamentos (acetazolamida, topiramato, sulfamidas, ifosfamida, tenofovir o estreptozocina).
  • Acidosis tubular renal tipo 4: Ocurre por déficit de aldosterona o una falta de respuesta a la aldosterona en los túbulos renales. Asociada con la diabetes mellitus, drepanocitosis, enfermedades autoinmunes u obstrucción del tracto urinario.

* La acidosis tubular renal tipo 3 raramente se utiliza en el ámbito médico.

¿Cuáles son sus síntomas más frecuentes?

Los síntomas varían en función del tipo de acidosis renal que se padezca:

  • Acidosis tubular renal distal o tipo 1: Existe deficiencia de potasio en sangre y acidez elevada. Puede padecer de deshidratación, debilidad muscular, parálisis (debido a deficiencia de potasio), cálculos renales (por exceso de calcio en la orina), poliuria (ganas frecuentes de orina), polidipsia (sed excesiva) y osteomalacia (debilidad de los huesos).
  • Acidosis tubular renal proximal o tipo 2: Existe también deficiencia de potasio en sangre y acidez elevada. Los síntomas más comunes son deshidratación, fatiga, osteomalacia (debilidad de los huesos) y debilidad muscular.
  • Acidosis tubular renal tipo 4. En este caso existe exceso de potasio en sangre y la acidez es leve. No suele causar síntomas a menos que el potasio sea tan alto como para causar arritmias o parálisis muscular.

¿Cuál es el tratamiento recomendado?

El tratamiento depende en gran medida del tipo de acidosis renal que se padezca.

Para el tipo 1 y 2 el tratamiento es mediante terapia alcalina que requiere beber una dosis diaria de una base o álcali como bicarbonato sódico o citrato sódico para disminuir la acidez. También es frecuente la necesidad de ingerir algunos compuestos químicos que están bajos como el potasio (por ejemplo mediante citrato potásico).

Para el tipo 4 es necesario reducir los niveles de potasio, lo cual se consigue reduciendo su consumo en la dieta y mediante medicamentos diuréticos (furosemida) que aumenten la excreción de potasio por la orina.

Cuando se consigue el reajuste del balance químico del cuerpo el tratamiento suele tener buenos resultados.

¿Qué médico me puede tratar?

Bibliografía

  • The Gale Encyclopedia of medicine. Second Edition. Jacqueline L. Longe. Vol 4. pag 2857. ISBN 0-7876-5489-2. (Inglés)
  • UptoDate: Overview and pathophysiology of renal tubular acidosis and the effect on potassium balance. Michael Emmett, Ellie Kelepouris. (Inglés) Disponible en: https://www.uptodate.com

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