
¿Qué son los ojos secos?
El ojo seco se produce por una disminución de la función de las glándulas lagrimales, puede ser con disminución de la cantidad de lágrimas o con pérdida de la calidad de las lágrimas lo que las hace menos protectoras.
Es una condición muy frecuente, en especial en mujeres después de la menopausia y en adultos mayores.
En el caso específico del síndrome de Sjögren, existe una enfermedad reumatológica que se asocia con el ojo seco.
¿Cuál es la causa de los ojos secos?
Los principales factores de riesgo para que no haya lubricación adecuada y se produzcan los ojos secos son:
- Edad avanzada.
- Sexo femenino.
- Uso de pantallas (computadoras, teléfonos).
- Factores ambientales (viento, baja humedad).
- Uso de lentes de contacto.
- Ciertos medicamentos: antihistamínicos, antidepresivos, diuréticos, entre otros.
- La posibilidad de quemaduras por productos químicos volátiles o por exceso de temperatura.
- En ocasiones, el ojo seco es secundario a otras enfermedades reumáticas (síndrome de Sjögren) y otras similares como la xeroftalmia que se produce por deficiencia de vitamina A.
¿Qué relación tiene con el síndrome de Sjögren?
Aproximadamente el 10% de los pacientes con ojo seco con deficiencia acuosa tienen un Síndrome de Sjögren subyacente.
El Síndrome de Sjögren se define como la presencia de ojo seco y boca seca asociados con una disfunción inmunitaria sistémica. Es una enfermedad autoinmune con un riesgo incrementado de linfoma maligno, por lo que se recomienda un alto índice de sospecha y pruebas serológicas si hay síntomas adicionales como boca seca.
Los oftalmólogos deben mantener un alto índice de sospecha en mujeres no ancianas con deficiencia lagrimal de inicio rápido o severidad marcada.
¿Cuáles son los síntomas de los ojos secos?
Los síntomas del ojo seco van desde una irritación leve con una sensación de arenillas o de tener un cuerpo extraño dentro del ojo hasta una molestia grave acompañada de sensibilidad a la luz (fotofobia).
¿Cómo se puede detectar?
El examen clínico es el estándar de oro para el diagnóstico de los ojos secos. No existe una prueba única definitiva, por lo que se requiere una combinación de hallazgos.
En el consultorio médico se pueden utilizar herramientas de evaluación como cuestionarios Validados: OSDI (Ocular Surface Disease Index) y SPEED son útiles para medir la severidad de los síntomas y el impacto en la calidad de vida.
Con el examen físico se puede realizar una evaluación con lámpara de hendidura de la película lagrimal, los párpados (glándulas de Meibomio), la conjuntiva y la córnea.
Las pruebas diagnósticas complementarias principales en el estudio de los ojos secos son:
- Tiempo de ruptura lagrimal (TBUT): Menos de 10 segundos se considera anormal.
- Prueba de Schirmer: Mide la producción de lágrima. Menos de 5.5 mm en 5 minutos es diagnóstico de deficiencia acuosa. Para medir la tasa de humedad se usa una tira de papel calibrado que se coloca en el extremo del párpado, para poder medir la cantidad de lágrima que se produce.
- Tinciones vitales: Uso de fluoresceína, verde de lisamina o rosa de bengala para evaluar el daño en la superficie ocular.
- Inspeccionar la película que se le toma a la lágrima con la lámpara de hendidura (biomicroscopio).
- Osmolaridad lagrimal: Valores elevados o diferencias significativas entre ojos indican inestabilidad.
- MMP-9: Prueba de cabecera para identificar inflamación en la superficie ocular.
También es posible hacer un estudio general para descartar enfermedades reumáticas que puedan producir secundariamente el ojo seco.
¿Cuál es el tratamiento recomendado?
El ojo seco poco tratado puede llegar a producir úlceras o infecciones de la córnea con complicaciones importantes. Por ello se dan varias recomendaciones para disminuir estas complicaciones.
En el ojo seco secundario al uso de lentes de contacto lo que se recomienda es usar poco tiempo las lentes de contacto, que estén en buen estado de conservación y porosidad, etc.
Como tratamiento, se pueden usar lágrimas artificiales como gotas, durante el día, para humedecer y los ungüentos lubricantes, por las noches, que pueden servir para casos más graves.
También se pueden colocar pequeños tapones en los conductos de drenaje de las lágrimas para ayudar a que éstas permanezcan por más tiempo en la superficie del ojo.
El manejo de los ojos secos busca restaurar la homeostasis de la superficie ocular. Se recomienda un enfoque por pasos según la severidad así:
- Paso 1 Casos leves
Educación del paciente, modificaciones ambientales, higiene de párpados, compresas calientes y lubricantes oculares (lágrimas artificiales). - Paso 2 Casos moderados
Lubricantes sin conservantes, tapones puntales (oclusión), ungüentos nocturnos y tratamientos térmicos en consultorio para las glándulas de Meibomio. Medicamentos prescritos como Ciclosporina, Lifitegrast, o el nuevo spray nasal de Vareniclina. - Paso 3 Casos severos
Suero autólogo, gotas de plasma rico en factores de crecimiento, lentes de contacto terapéuticos (esclerales) y secretagogos orales. - Paso 4 Casos refractarios o sin respuesta al tratamiento habitual
Corticosteroides tópicos de larga duración, injertos de membrana amniótica, cauterización puntal permanente o cirugía (tarsorrafia). Se han aprobado recientemente soluciones como la perfluorohexiloctano y el spray nasal de vareniclina para el manejo de signos y síntomas.



Dr. Ignacio Antépara Ercoreca
Especialista en Alergología por la Universidad de Navarra y licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad del País Vasco.
Autor originalDra. Yolanda Patricia Gómez González
Especialista en Medicina general y licenciada en medicina por la universidad nacional de Colombia.
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