
¿Qué es el dolor de ojos?
El dolor ocular o dolor de ojos se refiere a la sensación sensorial desagradable que se experimenta en el ojo o en las estructuras oculares circundantes a menudo causada por una infección, una inflamación, un traumatismo, el aumento de la presión intraocular o un problema nervioso.
Este dolor, si es por un traumatismo, puede aparecer como una molestia intensa con una sensación pulsátil y urente, dolorosa y que puede afectar a uno o los dos ojos y la zona periférica del mismo.
Otras veces puede dar una sensación de tener un cuerpo extraño o arenillas dentro del párpado y duele al parpadear.
Hay que diferenciar el dolor ocular del cansancio ocular. El cansancio ocular sucede por haber estado horas leyendo, con el ordenador u otras pantallas o debido a otra ocupación de larga utilización de la vista.
¿Cuál es la causa que lo provoca?
El dolor de ojo puede deberse a una alteración del propio ojo o puede ser la manifestación de alteraciones en otro sitio.
Las causas más frecuentes del dolor ocular en el propio ojo pueden ubicarse en diferentes estructuras:
- Córnea
- Complicaciones por el uso de lentillas
- Quemadura por agentes externos
- Cirugía ocular
- Lesiones y cuerpos extraños
- Úlceras
- Queratoconjuntivitis epidémica
- Herpes zoster
- Herpes simple
- Lesiones por luz ultravioleta
- Otras estructuras del ojo
- Conjuntivitis infecciosa
- Orzuelo
- Glaucoma agudo de ángulo estrecho; en este caso se asocia a pérdida de visión
- Desprendimiento de retina; en este caso se asocia también a pérdida de visión
- Uveítis anterior
- Endoftalmitis
- Neuritis óptica
- Celulitis orbitaria
- Seudotumor orbitario
- Escleritis
El dolor de ojos que que se origina en otros lugares puede deberse a:
El dolor ocular puede aparecer por muy diferentes causas, pero si se acompaña de pérdida de la visión se debe considerar como una urgencia médica.
En estos últimos casos asociados a pérdida de visión se precisa de un tratamiento urgente. Los demás casos deberán estudiarse adecuadamente y pautar el tratamiento dependiendo de la causa.
¿Cuál es el tratamiento recomendado en el dolor de ojos?
El objetivo principal del tratamiento del dolor de ojos es reducir la señalización nerviosa patológica y prevenir la cronificación del dolor, evitando que el dolor periférico evolucione a dolor centralizado.
Cuando el dolor disminuye o se elimina con anestésico tópico, se sospecha un origen periférico. En estos casos, el tratamiento busca reducir la señalización patológica de los nociceptores (terminaciones nerviosas especializadas que actúan como sensores de dolor) y promover la curación de los nervios dañados:
Opciones terapéuticas locales:
- Corticoides tópicos suaves (loteprednol, fluorometolona) en dosis bajas o terapia pulsada para minimizar efectos secundarios
- Inmunomoduladores tópicos (ciclosporina, lifitegrast)
- Lágrimas de suero autólogo
- AINEs tópicos (como diclofenaco), eficaces, pero con precaución por riesgo de ulceración estéril con uso prolongado, especialmente en pacientes con patología de superficie ocular o enfermedades autoinmunes
- Medidas para síntomas de evaporación: lubricantes viscosos o frecuentes, oclusión de puntos lagrimales, gafas protectoras y lentes de contacto terapéuticas (blandas, esclerales o PROSE)
Si el dolor persiste varios meses o no responde a anestesia tópica, indica probable mediación central del dolor. En estos casos se requieren tratamientos sistémicos:
- Gabapentina y pregabalina: fármacos de primera línea con evidencia sólida en dolor neuropático (neuralgia postherpética, neuropatía diabética dolorosa, dolor post-PRK)
- Antidepresivos tricíclicos: Evidencia limitada pero pueden ser útiles en algunos pacientes
En síndromes de dolor generalizado (fibromialgia): pregabalina y/o duloxetina han mostrado eficacia. La terapia combinada puede ser superior a la monoterapia en dolor neuropático crónico.
Otras terapias complementarias:
- Terapias de estimulación (acupuntura, estimulación cerebral profunda, estimulación magnética transcraneal): presentan evidencia de calidad pobre a moderada y no están validadas específicamente para dolor ocular neuropático. Terapia cognitivo-conductual: Puede ser beneficiosa en síndromes de dolor crónico, aunque no existen estudios específicos en dolor ocular y los pacientes suelen mostrarse resistentes a este enfoque al percibirlo como un problema ocular y no psicológico.



Dr. Ignacio Antépara Ercoreca
Especialista en Alergología por la Universidad de Navarra y licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad del País Vasco.
Autor originalDra. Yolanda Patricia Gómez González
Especialista en Medicina general y licenciada en medicina por la universidad nacional de Colombia.
Revisor clínico