Cáncer
Cardiovasculares
Comunes
con Alergias
Cuidados domésticos
de la Piel
de la Vista
del Anciano
Dental
Dieta y Salud
Digestivos
en el Embarazo
en el Hombre
en la Adolescencia
en la Infancia
en la Mujer
Endocrinología
Psicología
Pulmonares
Rehabilitación
Síntomas
Alimentación
Análisis
Anticonceptivos
Cirugía estética
Cuidados del Anciano
Diabetes
Drogadicción
Embarazo y lactancia
Enfermedades ETS
Enfermedades Infecciosas
Estudios diagnósticos
Intervenciones
Lesiones en Deporte
Mantener la Salud
Medicamentos
Medioambiente
Nutrición
Obesidad
Otorrinolaringología
Primeros auxilios
Radiología
Reumatología
Salud en Navidad
Sida
Vida sana
Logopedia
La anafilaxia es una reacción general del organismo ante el contacto con un alergeno (proteina que produce alergia) con el que anteriormente ya había reaccionado. Requiere atención médica inmediata puesto que, si no se controla, puede llevar a situaciones irreversibles, incluyendo la muerte. Se produce por la liberación rápida de unas sustancias que se encuentran dentro de las células responsables de la respuesta inmune.
Esta reacción del organismo se puede producir con tres niveles de intensidad:
Leve:
Moderada:
Grave:
Estos síntomas también pueden aparecer en otras ocasiones sin que aparezca un desencadenante aparente y se llaman "anafilactoides". Se diferencian de las reacciones alérgicas
en que no interviene un mecanismo inmunitario.
La incidencia de anafilaxia (choque alérgico) es conocida en relación a la penicilina de 10 a 50 por cada 100.000 inyecciones. Y de estas son reacciones
fatales de 100 a 500 por año en USA. La incidencia de anafilaxia por picaduras de abejas o avispas es de 0,4% de la población, habiendo entre 25 a 40 muertes
anuales en USA. No se ha podido ver condicionada la anafilaxia por sexo, edad, raza o atopia previa.
Es un cuadro potencialmente mortal, lo que obliga a buscar ayuda médica con rapidez: