El corazón es un músculo que bombea sangre al cuerpo.
Está dividido en cuatro partes huecas llamadas cámaras (2 aurículas
y 2 ventrículos). Dos cámaras (1 aurícula y 1 ventrículo)
están ubicadas en el lado derecho del corazón y las otras dos en el lado
izquierdo. Dentro del corazón hay cuatro válvulas (aberturas
unidireccionales) que permiten a la sangre ir hacia adelante, pero le impiden volver
hacia atrás.
La sangre va del corazón a los pulmones, donde recoge el
oxígeno. La sangre que lleva el oxígeno, de color rojo brillante, regresa
al corazón. El corazón luego bombea la sangre rica en oxígeno
a través del cuerpo vía las arterias. Conforme el oxígeno es usado
por los tejidos y los órganos del cuerpo, la sangre se vuelve oscura y regresa
vía las venas al corazón, donde el proceso comienza de nuevo.
| Corazón Normal |
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Corazón con defecto de tabique interventricular |
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SÍNTOMAS
Algunos bebés y niños con defectos del corazón
no presentan síntomas. Muchos presentan un sonido anormal en la auscultación,
denominado normales también soplo. Ojo: Los niños con
corazones pueden éstos se denominan soplos tener soplos del corazón;
"inocentes" o "funcionales".
Ciertos defectos del corazón impiden que el corazón
bombee la sangre adecuada a los pulmones o a otras partes del cuerpo, lo que puede
causar insuficiencia cardíaca. El niño afectado sentirá
palpitaciones y dificultad para respirar, especialmente durante el ejercicio (o en los
lactantes, durante la alimentación, por lo que no pueden comer y no aumentan de
peso). También puede ocurrir hinchazón (edema) de las piernas o del
abdomen, o alrededor de los ojos.
CAUSAS
En la mayoría de los casos, los científicos no
saben qué es lo que hace que el corazón de un bebé se desarrolle
anormalmente. Parecen desempeñar una función tanto factores genéticos
como ambientales.
Entre los pocos factores ambientales que se conocen,
hay un virus y ciertos medicamentos. Las mujeres que contrajeron la rubéola
durante los primeros tres meses del embarazo tiene un alto riesgo de tener a un
bebé con un defecto del corazón.
Ciertos medicamentos también aumentan el riesgo. Estos
incluyen la medicación para el acné Roacután, el litio (usado
para tratar ciertas enfermedades mentales) y, posiblemente, algunos medicamentos
contra las crisis convulsivas. El alcohol durante el embarazo también puede aumentar
el riesgo de los defectos del corazón, así como el uso de cocaína.
Ciertas enfermedades crónicas en la madre también
pueden aumentar el riesgo de los defectos del corazón. Por ejemplo, la
diabetes o la llamada fenilcetonuria.
Los factores genéticos desempeñan
también una función. Aunque la mayoría de las familias tienen no
más de un niño con cardiopatía congénita, estas malformaciones
tienen mayor probabilidad de ocurrir en los hermanos o en las progenies de las personas
que tienen defectos del corazón que en las familias no afectadas. Por otra parte,
los defectos del corazón también pueden formar parte de un conjunto de
defectos congénitos. Por ejemplo, más de una tercera parte de los
niños con el síndrome de Down tiene cardiopatía
congénita.
TRATAMIENTO
Las perspectivas nunca han sido más brillantes para los
bebés y los niños con defectos congénitos del corazón. Hoy,
la mayoría de ellos pueden corregirse, al menos en parte, por la cirugía,
la medicina o los dispositivos como las válvulas artificiales y los marcapasos.
Hasta muy recientemente, a menudo era necesario hacer reparaciones
temporales y aplazar la cirugía correctiva hasta después en la niñez.
Hoy en día, la mitad de los niños que requieren reparación
quirúrgica es sometida a cirugía antes de la edad de 2 años.
Aquí están algunos de los defectos más comunes y sus tratamientos:
Conducto arterioso patente [Patent ductus arteriosus]:
Mientras el feto está en la matriz, gran parte de su sangre pasa por un pasaje
(ductus arteriosus) de un vaso sanguíneo a otro en vez de a los pulmones, porque
los pulmones todavía no están en uso. El pasaje (ductus) debe cerrarse
poco después del nacimiento, para que la sangre pueda tomar la ruta normal del
corazón a los pulmones. Si no se cierra, la sangre no fluye correctamente. Este
problema ocurre con mayor frecuencia en bebés prematuros. En un pricipio el
ductus persistente se intenta cerrar con fármacos, y si no, mediante
cirugía.
Defectos septales: Si el defecto es un orificio en la pared
(septo) que divide las dos cámaras superiores o las dos inferiores, la sangre
no puede circular como debe y el corazón tiene que trabajar demasiado duro. La
cirugía consiste en cerrar el orificio, sea cosiéndolo o con un parche.
Los orificios pequeños pueden sanar por sí solos o no necesitar
reparación en absoluto.
Coartación de aorta: La gran arteria aorta, que
envía sangre del corazón al resto del cuerpo, puede estar estrechada de
nacimiento, impidiendo el flujo normal de sangre. La cirugía consiste en cortar
la parte estrecha y coser las puntas abiertas juntas, o reemplazar la sección
cortada con material sintético o con parte de un vaso sanguíneo tomado
de otro sitio en el cuerpo. A veces esta área estrecha puede ensancharse mediante
el inflado de un globo en la punta de un catéter insertado en la arteria.
Anormalidades de las válvulas del corazón:
Algunos bebés nacen con válvulas del corazón cerradas o bloqueadas,
impidiendo el flujo normal de la sangre. La cirugía puede reparar las
válvulas o reemplazarlas por una artificial. Los catéteres con globos
pueden ser útiles aquí también, haciendo innecesaria la
cirugía.
Tetralogía de Fallot: Es una combinación de
cuatro defectos del corazón, que impide que la sangre llegue a los pulmones
para oxigenarse, y el bebé se vuelve azul y enfermizo. Las nuevas técnicas
quirúrgicas permiten la reparación temprana de este defecto complejo del
corazón, para que la mayoría de los niños afectados vivan vidas
normales o casi normales.
Transposición de las grandes arterias: Aquí,
se transponen las dos arterias principales que salen del corazón (aorta y pulmonar),
de forma que cada una de ellas surge de la cámara de bombeo contraria. Los adelantos
quirúrgicos recientes han dado lugar a la corrección de este defecto, hasta
hace poco letal a comienzos del período neonatal [recién nacido].
DIAGNÓSTICO PREVENTIVO
El feto dentro de la matriz puede observarse por medio de ondas
sonoras, la llamada ecografía, una de cuyas formas especiales, la
ecocardiografía, puede detectar con exactitud muchos defectos del
corazón. Si el defecto del corazón no puede tratarse antes del nacimiento,
saber que existe permite a los médicos estar preparados para administrarle al
bebé el tratamiento necesario tan pronto como nazca.
La mayoría de los defectos congénitos del
corazón todavía no pueden prevenirse. Sin embargo, hay algunos pasos que
pueden reducir el riesgo de tener a un bebé con un defecto del corazón.
Toda mujer en edad fértil debe estar segura, antes de
ningún embarazo, de que es inmune a la rubéola, y vacunarse si no es inmune.
Toda mujer embarazada debe evitar el alcohol y las drogas. Las mujeres con enfermedades
crónicas como la diabetes, epilepsia o fenilcetonuria deben consultar a sus
médicos antes de intentar la concepción, para que sus medicamentos y/o
dietas puedan ajustarse para mejorar las perspectivas para el bebé.
Los padres que han tenido un niño afectado tienen más
probabilidades que otros de tener a un segundo hijo con el mismo defecto del
corazón, pero las probabilidades son generalmente muy pequeñas. Asimismo,
los padres portadores ellos mismos de una cardiopatía congénita
también están en mayor riesgo de tener a un niño con un defecto del
corazón.
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