Cáncer
Cardiovasculares
Comunes
con Alergias
Cuidados domésticos
de la Piel
de la Vista
del Anciano
Dental
Dieta y Salud
Digestivos
en el Embarazo
en el Hombre
en la Adolescencia
en la Infancia
en la Mujer
Endocrinología
Psicología
Pulmonares
Rehabilitación
Síntomas
Alimentación
Análisis
Anticonceptivos
Cirugía estética
Cuidados del Anciano
Diabetes
Drogadicción
Embarazo y lactancia
Enfermedades ETS
Enfermedades Infecciosas
Estudios diagnósticos
Intervenciones
Lesiones en Deporte
Mantener la Salud
Medicamentos
Medioambiente
Nutrición
Obesidad
Otorrinolaringología
Primeros auxilios
Radiología
Reumatología
Salud en Navidad
Sida
Vida sana
Logopedia
Esta inflamación hace que los conductos sean más sensibles y respondan con una contracción provocando un mayor estrechamiento. El bloqueo al paso del aire, que puede ser más o menos importante dependiendo de la sensibilidad del individuo, de la intensidad del estímulo o de su situación previa, hace que la persona con asma tenga ahogo, tos, sensación de presión en el pecho y pitos al respirar.
Es importante que el asma esté bien controlada para intentar eliminar o reducir al máximo el número y la intensidad de las crisis. Los tratamientos disponibles hoy en día, generalmente permiten controlar de manera adecuada la enfermedad asmática.

Asma inducido por el ejercicio físico
El asma inducido por el ejercicio AIE es el fenómeno por el que la realización de ejercicio, en vez de producir broncodilatación como en las personas no asmáticas, provoca un efecto contrario de broncoconstricción. El AIE se debe al enfriamiento y sequedad relativa de la vía aérea (pérdida de H2O) por incremento de la ventilación durante el ejercicio. El enfriamiento y la sequedad provocan cambios en la osmolaridad de la mucosa, lo que lleva a que, por un lado, exista una degranulación de mastocitos con liberación de mediadores; y por otro lado, a que se produzca una estimulación vagal directa. El resultado es la aparición de broncospasmo.Causas del asma por ejercicio:
Las características que definen al AIE son las siguientes:
Actividad física en el niño asmático
El ejercicio y el juego son necesarios para todos los niños, y les proporcionan momentos felices a la vez que les enseñan a prepararse para la vida de adulto. El niño asmático no debe ser una excepción, y debe realizar ejercicio físico de manera adecuada. Las ventajas de la práctica de la actividad física y el juego en el niño con asma, entre otras, son las siguientes:El 80 % de los pequeños con asma verá agravado su proceso con la práctica deportiva (salvo que se tomen las medidas adecuadas). Sin embargo, y dado el beneficio psicoemocional e integrador del deporte, es un gran un error sobreproteger al niño asmático e impedirle un nivel normal de ejercicio físico.
Cuando iniciamos una actividad física por primera vez todos nos cansamos, sentimos fatiga y sensación de ahogo. En el niño asmático que no ha hecho deporte antes, estas sensaciones son todavía más fuertes. Por ello, la adaptación del pequeño con asma a la actividad deportiva debe ser muy progresiva, para que con el tiempo aprenda a distinguir entre la sensación de ahogo normal por un ejercicio intenso, y la sensación de ahogo por una crisis de asma.
Salvo el buceo con bombonas de aire, un niño asmático puede practicar cualquier deporte. Pero existen una serie de deportes menos "asmógenos" que otros.La carrera libre, que es la base del footing, del atletismo, y de deportes como el fútbol o el baloncesto, es la actividad que más broncospasmo puede producir: En base a lo referido sobre el período refractario, se entiende que correr de forma intensa y continuada provoca un mayor broncospasmo que realizar el ejercicio de forma intermitente.
Actividades que causan Asma por ejercicio (en orden de gravedad):
Por otro lado, deportes como la natación en piscina cubierta y climatizada (aire húmedo y caliente), la gimnasia, la marcha a pie, el golf, el trekking y la bicicleta en terreno llano son mucho menos asmógenos. El tenis y los juegos de pelota, aunque requieren mucha carrera libre, suele realizarse en forma de esfuerzos intensos intermitentes, por lo que también son recomendables, al igual que las artes marciales (judo, karate, taekwondo), la esgrima, etc.
El buceo de profundidad con bombonas de aire no es una actividad recomendable, por los cambios de presión que conlleva, y por la imposibilidad de hacer frente a una crisis de asma a una cierta profundidad: En medio de una crisis de disnea, puede resultar muy difícil llevar a cabo las maniobras de descompresión necesarias para emerger a la superficie sin riesgos de barotrauma.
Los deportes de alta montaña en asmáticos (alpinismo, esquí alpino y de fondo, etc) sólo tienen el problema de la respiración de aire frío y seco, que puede minimizarse mediante el uso de mascarillas o cascos.
En los Juegos Olímpicos de Barcelona (1992) se comprobó que entre un 8 y un 12% de los competidores eran asmáticos. Como es bien conocido, existen grandes deportistas asmáticos en ciclismo (Alex Zülle, Miguel Induráin), atletismo (Jordi Llopart, Patricia Morales), vela (Theresa Zabell), taekwondo (Gabriel Esparza), natación (Mark Spitz), natación sincronizada (Bet Fernández), judo, baloncesto, etc.
Diagnóstico del asma inducido por el ejercicio
Una historia de tos, disnea, sibilancias, opresión torácica o problemas de rendimiento durante el ejercicio sugiere AIE.El diagnóstico de confirmación suele requerir un test de ejercicio, que puede llevarse a cabo:
En cualquiera de los dos casos, se realizan espirometrías antes y después del ejercicio a intervalos de 5 minutos y durante 20 a 30 minutos. Un descenso del 15 % en el VEMS o FEV1 es compatible con AIE.
Manejo del asma inducido por el ejercicio
El programa de entrenamiento del niño con asma bronquial debe incluir las mismas fases que otras pautas de entrenamiento:El tipo de ejercicio, intensidad de realización, duración y frecuencia vienen determinados por el nivel aeróbico del niño. Éste se evalúa valorando la frecuencia cardíaca máxima que es capaz de tolerar sin que se desencadenen síntomas de disnea y ansiedad. Los pacientes con una limitación funcional conocida no deben superar un incremento del 30 % sobre la frecuencia cardíaca de reposo en el ejercicio mantenido.
* La recuperación es peor si tras el ejercicio el aire es más caliente que al iniciar el ejercicio.
* La obstrucción nasal empeora el asma inducida por ejercicio ya que el aire inspirado no es humedecido y calentado en la nariz.
* Los contaminantes ambientales (como el dióxido de sulfuro).
* Alergenos ambientales (altas cuentas de pólenes).
* Infecciones virales de las vías respiratorias.
* Precalentamiento suave durante 10 a 15 minutos.
* Ambiente caliente húmedo. La humedad del ambiente debe ser entre el 60 y 70% y la temperatura entre 24 y 30ºC.
* Deportes en ambientes cerrados.
* Parar los ejercicios de forma pausada.
* Periodo refractario de 1 a 2 horas. Se pueden realizar ejercicios de intensidades altas, de poca duración y con recuperaciones entre los ejercicios casi completas.
Tratamiento de las crisis agudas