Al quedar embarazada. la mujer es responsable de la salud del bebé
así como de su propia salud. Usted y el niño dependen el uno del otro. Las necesidades
de crecimiento del bebé pueden afectar a su salud del mismo modo que sus hábitos afectan
a la salud del bebé. Desde el momento en que quede embarazada hasta que su bebé nazca,
es importante que reciba el cuidado regular de un médico así como la educación prenatal.
La función del médico es trabajar con usted para que su embarazo sea seguro y esta
experiencia sea lo mas agradable posible.
Su compromiso con el cuidado prenatal debe empezar al primer signo
de embarazo (tan pronto como tenga el primer retraso del periodo menstrual). Durante las
visitas al médico, éste pasara mucho tiempo tratando de conocerle a usted y a su familia
y repasando su historial médico. Durante la primera visita, le hará un examen físico
completo y una serie de pruebas como, por ejemplo, análisis de sangre y orina.
En las visitas sucesivas, el médico seguirá controlando su salud
así como la del bebé no nacido y siempre estará dispuesto a responder a cualquier
pregunta que usted tenga sobre el embarazo. Estas visitas regulares al médico son
extremadamente importantes, ya que le permitirán a usted y a su médico detectar cualquier
problema del embarazo antes de que sea grave. Si tiene problemas, el médico le enviará a
un especialista. Algunos de los problemas que el médico puede ayudarle a solucionar
son:
Diabetes, tanto en forma de diabetes gestacional (una enfermedad que se desarrolla durante
el embarazo y que, por tanto, desaparece en la mayoría de los casos después del parto)
como de diabetes
mellitus existente (una enfermedad que impide que el cuerpo use los
alimentos de forma correcta).
Mellizos o trillizos, debido a que los partos múltiples aumentan los factores de
riesgo para el embarazo y el parto.
Infecciones, tanto en la madre como en el feto en desarrollo, y toxemia.
La toxemia es una complicación del embarazo que puede empezar entre
la semana 20 y la 24 y puede provocar problemas leves o mortales. Los signos y síntomas
son hinchazón, cambios de visión, presión alta de la sangre, dolores de cabeza y dolores
abdominales.
Con los cuidados médicos adecuados, dichos problemas pueden tratarse
y usted podrá relajarse y disfrutar de su embarazo. Junto con el cuidado físico para usted
y el bebé, es importante que reciba una buena educación prenatal.
Los médicos, los hospitales, las asociaciones de la comunidad y su
personal ofrecen cursillos prenatales y pueden contestar a cualquier pregunta que tenga
sobre temas tan importantes como el tipo de alimentos que debe tomar, cuanto necesita
descansar y las substancias que debe evitar (por ejemplo: la cafeína, el tabaco y otras
drogas). Los cursillos prenatales le ayudarán a usted y a su familia a prepararse para el
día en que de a luz a su bebé y para el cuidado del niño cuando esté en casa.
Los cursillos prenatales pueden ayudarle a tratar cualquier
preocupación económica que tenga así como aconsejarle sobre temas como el hecho de ser
madre soltera.Las visitas de cuidado prenatal pueden variar según las necesidades
individuales pero, en general, debe visitar al médico durante el embarazo según el
programa siguiente:
hasta el quinto mes de embarazo, una visita cada cuatro semanas;
de 5 meses a 7 meses y medio de embarazo, una visita cada tres semanas;
de 7 meses y medio a 8 meses y medio de embarazo, una visita cada 2 semanas;
una vez a la semana desde los 8 meses y medio hasta el parto.
Vaya al baño antes del examen. Puede que la enfermera le pida una
muestra de esta orina para hacer una prueba. El médico le realizara un examen pélvico en
la primera visita y tal vez otro cuando llegue al final del embarazo. Durante las visitas
rutinarias el médico realizará exámenes abdominales para medir el tamaño del útero y
examinar el feto. Puesto que la vejiga esta situada en la parte superior del útero, una
vejiga llena dificultaría el examen. Lleve ropa ancha y fácil de quitar para el examen,
y anote las preguntas y preocupaciones que desee consultar al médico. Tenga siempre a
mano papel y lápiz para anotar preguntas para el médico. Si lleva el cuadernillo de notas
consigo también podrá apuntar sus respuestas.
Junto con las visitas al médico, es importante que, en casa:
Evite a las personas que sepa que sufren infecciones como, por ejemplo,
resfriado,
gripe o cualquier enfermedad
contagiosa como el sarampión, las paperas o la varicela.