SIGNOS Y SÍNTOMAS
- Aumento de la sed en cuanto a veces y volumen de líquido preciso.
- Aumento de la frecuencia y volumen de orina.
- Pérdida de peso a pesar del aumento del apetito.
- Vaginitis, infecciones de la piel, visión borrosa y frecuentes infecciones de vejiga.
- Ocasionalmente impotencia en el hombre y desaparición de la menstruación en la mujer.
SÍNTOMAS URGENTES
- Cetoacidosis diabética. El aumento de la
sed y de la orina, las náuseas, la respiración profunda y
rápida, el dolor abdominal, y el aliento con olor dulce son los
síntomas que preceden a una pérdida gradual de la conciencia
en la cetoacidosis diabética. Esto es más frecuente que ocurra
en los diabéticos insulinodependientes, a menudo después
de la falta de una dosis de insulina o cuando hay una infección.
- Coma hipoglucémico (reacción de insulina).
El temblor, la debilidad o adormecimiento seguido de dolor de cabeza, confusión,
desvanecimiento, doble visión o falta de coordinación son
marcas claras de una reacción de insulina. A todo esto le sigue
un estado como de intoxicación y eventualmente convulsiones e inconsciencia.
Son necesarios cuidados urgentes.
- Coma hiperosmolar. Es una pérdida gradual
de la consciencia, más frecuente en personas mayores en las que
su diabetes no requiere inyecciones de insulina. El coma hiperosmolar aparece
en conjunción o cuando aparecen otras enfermedades o un accidente.
INFORMACIÓN GENERAL. TIPOS DE DIABETES
Su incidencia puede ser entre el 5 y el 6 % de la
población. A menudo una diabetes benigna no causa ningún
síntoma externo durante años. El origen del nombre viene
del griego y etimológicamente significa dulzura o miel (mellitus)
que pasa a través (diabetes).
Alrededor de 1 de cada 10 diabéticos es insulinodependiente.
De ahí el nombre de Diabetes Mellitus Insulinodependiente (DMID).
El resto tiene una Diabetes Mellitus No Insulinodependiente (DMNID). La
diabetes mellitus insulinodependiente es también llamada de tipo
I, juvenil, prono-ketosis, o principio juvenil de diabetes. Pero nos referiremos
a ella como DMID, el nombre que más claramente describe esta enfermedad.
La DMID puede aparecer en cualquier persona y a cualquier
edad. Personas típicamente afectadas son niños y adultos
jóvenes (los varones jóvenes actualmente tienen más
riesgo que las mujeres jóvenes). La mayoría de los diabéticos
diagnosticados antes de los 19 años son insulinodependientes. Parece
que hay un factor hereditario en el desarrollo de la diabetes. Alrededor
de 2 de cada 3 diabéticos pertenecen a una familia con historia
de diabetes. Aunque la genética es un factor importante, las características
heredadas solas no son suficientes para producir la enfermedad, sin la
influencia de otros factores que no son completamente conocidos.
Como el nombre indica, la DMID se distingue de la
DMNID por el hecho de que la insulina sea o no necesaria para el tratamiento.
En la persona con DMID el páncreas produce muy poca o nada de insulina.
Los síntomas de DMID se desarrollan muy rápidamente (en cuestión
de meses e incluso semanas). Durante el primer año después
del diagnóstico puede haber una mejoría, llamada "periodo
de luna de miel". Durante el mismo no se necesita insulina o bien
su dosis puede ser ampliamente disminuida. En el desarrollo completo de
la DMID, la insulina es necesaria para prevenir una cetoacidosis e incluso
la muerte.
Otros términos utilizados para la DMNID son
principio en el adulto, estable y tipo II de diabetes. Las personas con
DMNID suelen ser mayores de 40 años.
El problema que afrontan las personas con DMNID no
es una ausencia de insulina. Aunque pueden tener una modesta disminución
de la hormona, también pueden tener más probabilidad de tener
una concentración de insulina normal o incluso aumentada. Su problema
es que su cuerpo se resiste a la insulina. Son necesarias grandes cantidades
de insulina para mantener la cantidad normal de glucosa en sangre.
La mayoría de personas con DMNID son obesas
o pasan de su peso. El exceso de peso empeora el estado de su diabetes,
y la disminución de peso suele tener un efecto favorable. En ocasiones
se necesitan inyecciones de insulina para mantener la concentración
de glucosa en sangre dentro de los límites normales, pero no como
en la DMID, ya que la falta de estas inyecciones no produce cetoacidosis.
Hay medicamentos orales, llamados agentes orales hipoglucemiantes que,
a menudo, ayudan en la DMNID pero no valen para la DMID. Cuando se produce
una pérdida de peso, la necesidad de insulina e hipoglucemiantes
orales es, con frecuencia, reducida o eliminada.
Las mujeres embarazadas normalmente son jóvenes
y si aparece una diabetes durante el embarazo suele ser de la variedad
DMID. No obstante, si usted está embarazada y desarrolla una diabetes
visite un especialista.
El tercer, y mucho menos frecuente tipo de diabetes
es la llamada diabetes secundaria. Esta puede conducir bien a una DMID
o a una DMNID, pero se distingue de ellas porque su causa es otra enfermedad.
La diabetes secundaria puede aparecer como consecuencia de enfermedades
tales como: Acromegalia , síndrome de Cushing , hipertiroidismo
, o extracción quirúrgica del páncreas.
DIAGNÓSTICO
Si usted orina muy a menudo o tiene mucha sed, consulte
a su médico, que determinará la petición de un análisis
para ver el nivel de azúcar en sangre y orina. La glucosa en la
orina se llama glucosuria. Una elevada concentración de glucosa
en sangre se llama "hiperglucemia" Tanto la glucosuria como la
hipoglucemia se dan en los 2 tipos de diabetes DMID y DMNID.
El análisis de las sustancias de la orina
llamadas cuerpos cetónicos puede ayudar a distinguir entre DMID
y DMNID.
Si la insulina es suministrada en cantidades apropiadas,
la persona con DMID puede, frecuentemente, tener una cantidad importante
de cetonas en la orina. En cambio, en la DMNID solo se encuentran pequeñas
cantidades de vez en cuando.
Si la persona con DMID no recibe la insulina por
unos días, la cetoacidosis aparecerá casi seguro. Esto conlleva
una acumulación de cetonas en sangre y orina, una respiración
más profunda y rápida y una pérdida gradual de conciencia.
Si no se le realiza un tratamiento urgente y riguroso la muerte puede ser
muy probable.
La DMNID puede desarrollarse gradualmente a través
de un periodo de años. Frecuentemente es descubierta por un análisis
rutinario de orina o sangre. Para notar la clásica triada de síntomas
de aumento de sed, aumento de volumen de orina y pérdida de peso
es necesaria una cantidad muy alta de glucosa en orina y sangre.
ES IMPORTANTE LA DIABETES
Hasta el descubrimiento de la insulina en 1921, el
resultado inevitable de una DMID era la muerte. Sin embargo los medicamentos
modernos administrados en un programa monitorizado han hecho posible el
manejo efectivo de las 2 variedades de diabetes DMID y DMNID.
Algunas personas insulino-dependientes, experimentan
niveles extremos muy altos o bajos de la concentración de azúcar
en sangre. Esta condición de la diabetes suele ser identificada
con los términos "frágil", "inestable",
o "lábil". Estos individuos requieren una hospitalización
para establecer una "terapia intensiva de insulina" que consiste
en 3 o 4 inyecciones diarias. De todas formas un control cuidadoso del
estilo de vida, incluyendo dieta y menos demanda de insulina o medicación
oral puede, en la mayoría de los casos, ser suficiente para que
la vida del diabético sea normal y productiva.
Los dos tipos de diabetes mellitus, DMID y DMNID,
tienen períodos largos y cortos de riesgo potencial. Los peligros
en los períodos cortos son debidos a las reacciones de insulina
(bajas concentraciones de glucosa) y a concentraciones muy altas de glucosa
en sangre. Pero estas complicaciones normalmente son resueltas con un programa
de dieta, ejercicio y, si es necesario, un ajuste en la dosis de la medicación.
La cetoacidosis es otro peligro en los períodos cortos que los diabéticos
deben conocer.
Hay dos tipos de efectos a largo plazo. Estos se
desarrollan muy lentamente y tienen muy pocos síntomas tempranos.
Uno de los tipos está asociado al engrosamiento de las venas que
en el caso de las venas largas, suponen para el diabético en un
alto riesgo en caso de golpes, ataques cardiacos y gangrena de los dedos.
Cuando las venas cortas o pequeñas sostienen largos períodos
de peligro pueden aparecer problemas con los ojos, riñones y nervios.
El segundo tipo está asociado a una prolongada elevación
de glucosa en sangre (ver Arterioesclerosis en las Extremidades).
¿QUÉ MÉDICO ME PUEDE TRATAR?