Digestivos
De la piel
Comunes
Endocrinología
Cardiovasculares
Pulmonares
Lactancia
En la infancia
En la adolescencia
Del hombre
De la mujer
En el embarazo
Del anciano
Psicología
Cáncer
Diabetes
Alergias
Dentales
De la Vista
Otorrinolaringología
Logopedia
Lesiones deportivas
Traumatología
Reumatología
Análisis
Métodos diagnósticos
Radiología
Intervenciones
Medicamentos
Métodos anticonceptivos
Síntomas
Cuidados domésticos
Cuidados del anciano
Enfermedades infecciosas
Mantener la salud
Vida sana
Obesidad
Cirugía estética
Dieta y nutrición
Propiedades de los alimentos
Medioambiente
Transmisión sexual
Sida
Navidad
Drogadicción
Primeros auxilios
Los marcadores tumorales son aquellas sustancias que se pueden determinar por métodos analíticos y tienen una conexión causal o de probabilidad con diversos tipos de cáncer.
Se detectan por métodos analíticos y sirven para la detección, diagnóstico y pronóstico de algunas neoplasias.
La ß-2-microglobulina es un polipéptido identificado en la orina de pacientes con enfermedad tubular renal. También forma parte de la cadena ligera de los antígenos de histocompatibilidad (HLA) clase I de todas las células nucleadas y presenta cierta analogía de secuencia con la región constante CH-3 de las inmunoglobulinas. Por ello, parece tener una función inmune importante. Además se sintetiza en los linfocitos y sus niveles séricos dependen de la renovación de la membrana celular.
Los valores normales son 0,8-3,0 mg/l (2,3-3,0 mg/l después de los 60 años). En recién nacidos y niños menores de un año los valores son muy altos (hasta 5,4 mg/l).
Utilidad de los marcadores tumorales
La determinación de ß-2-microglobulina se utiliza como marcador tumoral ofrece gran interés diagnóstico en los síndromes proliferativos como mieloma múltiple (incluso hasta 90-100 mg/l), linfomas no Hodgkin, enfermedad de Hodgkin y leucemia mieloide crónica.
Existe una correlación clara de la ß-2 microglobulina con la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH-1 y VIH-2), siendo un factor predictivo independiente de progresión a SIDA. Se utiliza en la monitorización de drogas antirretrovirales.
También sirve para diagnóstico diferencial de infecciones bacterianas o virales que afectan al sistema nervioso central, como la encefalitis por Herpes simplex y aumenta en enfermedades inmunológicas y reumáticas como artritis reumatoide, lupus eritematoso sistémico, enfermedad de Sjögren, etc.
Como ya se ha citado, la primera aplicación clínica fue en procesos que cursan o se asocian con disfunciones renales tubulares como diálisis, lesión renal de la hipertensión del embarazo, detección precoz del rechazo de transplante renal, intoxicación con metales pesados, alcoholismo crónico, fármacos nefrotóxicos, uropatía obstructiva y lepra.