Cáncer
Cardiovasculares
Comunes
con Alergias
Cuidados domésticos
de la Piel
de la Vista
del Anciano
Dental
Dieta y Salud
Digestivos
en el Embarazo
en el Hombre
en la Adolescencia
en la Infancia
en la Mujer
Endocrinología
Psicología
Pulmonares
Rehabilitación
Síntomas
Alimentación
Análisis
Anticonceptivos
Cirugía estética
Cuidados del Anciano
Diabetes
Drogadicción
Embarazo y lactancia
Enfermedades ETS
Enfermedades Infecciosas
Estudios diagnósticos
Intervenciones
Lesiones en Deporte
Mantener la Salud
Medicamentos
Medioambiente
Nutrición
Obesidad
Otorrinolaringología
Primeros auxilios
Radiología
Reumatología
Salud en Navidad
Sida
Vida sana
Logopedia
La enfermedad de Lyme es una enfermedad inflamatoria aguda, caracterizada por cambios en la piel, unida a síntomas "como de gripe", causados por la bacteria Borrelia burgdorferi, y transmitida por la picadura de una garrapata de ciervo o rata.
Causas, incidencia y factores de riesgo
La enfermedad de Lyme fue descrita por primera vez en la ciudad de Lyme, Connecticut, en 1975. Desde entonces, se han descrito casos en otros muchos lugares. Es una enfermedad endémica en muchas partes del mundo.
Los ciervos y las ratas, que sirven de anfitrión a la garrapata, son los animales más frecuentemente infectados, pero los animales domésticos también son huéspedes en el ciclo de reproducción de las garrapatas (larva-ninfa-forma adulta). En el estadio de ninfa son muy pequeñas y ya pueden estar infectadas por la Borrelia burgdorferi, siendo en esta fase cuando el riesgo de trasmisión al hombre es más importante ya que su ubicación en áreas pilosas (ingles, pelo, axilas) puede pasar desapercibida. La mayor parte de las infecciones ocurren en verano.
Cuando un individuo infectado es portador de piojos, estos pueden ser infectados a través de la sangre, lo que los convierte en transmisores de la enfermedad a otras personas. La transmisión por sangre, saliva u otras secreciones ha quedado descartada.
La enfermedad de Lyme es difícil de diagnosticar pues sus síntomas imitan a los de otras enfermedades. Primero aparece en la zona de la picadura un sarpullido muy característico, aunque la picadura puede no notarse. Pocos meses después, aparece una parálisis muscular acompañada de inflamación en las articulaciones, síntomas neurológicos y, a veces, alteraciones cardiacas.

Representación de una garrapata como vehículo transmisor de la infección por Borrelia,
y lesión de eritema anular típica en la enfermedad de Lyme inicial o primaria.
La infección inicial se llama enfermedad de Lyme primaria. A partir de ésta se desarrollan la enfermedad de Lyme secundaria y en la enfermedad de Lyme terciaria.
La prevención de la enfermedad de Lyme se basa en evitar la exposición a las garrapatas y a los piojos.
Cuando vaya de excursión, o camine por áreas infestadas de garrapatas, utilice pantalones largos y botas para proteger las piernas. Use botas y medias altas. Las garrapatas se ven mejor sobre tejidos de colores claros que en los oscuros, lo que es mejor para arrancarlas de la ropa. Mírese a menudo así como a su animal doméstico. Si encuentra alguna garrapata, cójala inmediatamente con una pinza y empuje cuidadosamente hacia fuera. La aplicación de un repelente para insectos puede ser de ayuda al ir al campo.
Se prescriben antibióticos según las etapas y manifestaciones: eritromicina, tetraciclina, doxiciclina, cefuroxima y penicilina. La tetraciclina oral no se prescribe a niños que no tienen la dentadura definitiva pues puede decolorar los dientes que todavía se estén formando.
Se desconoce la eficacia real del tratamiento precoz en la aparición de lesiones neurológicas, por lo que este tratamiento no parece garantizar la falta de complicaciones en este sentido.
Los antiinflamatorios se recetan para aliviar la rigidez en las articulaciones.
Si se diagnostica pronto (en las primeras etapas) la enfermedad se cura con antibióticos. Si se deja sin tratar puede haber complicaciones en las articulaciones, el corazón y el sistema nervioso.