
¿Qué es la disminución del apetito?
Se puede hablar de pérdida de apetito cuando la ingesta de alimentos está disminuida y sobre todo cuando existe carencia en la alimentación del aporte calórico básico necesario en cada persona.
No todas las personas precisan el mismo aporte luego el cálculo de necesidades se debe hacer para cada una y su actividad diaria. Lo que para una persona es un aporte equilibrado para otra puede ser muy bajo.
La pérdida de apetito y disminución de aporte calórico adecuado suele generar la disminución del peso corporal.
Hay diversas enfermedades agudas o transitorias que producen la disminución del apetito pero que al mejorar o curarse el apetito vuelve a la normalidad.
¿Cuál es la causa que lo provoca?
En general se debe a dos grandes grupos de enfermedades, una las enfermedades crónicas y tumorales y otra de causas psicológicas. Entre ellas pueden estar:
- La anorexia nerviosa
- La ansiedad
- La depresión
- Infecciones agudas y crónicas
- El comienzo del embarazo
- Los tumores cancerosos
- El hipertiroidismo
- La infección por el VIH (SIDA)
- Medicamentos (Quimioterápicos del cáncer, Anfetaminas, Antibióticos, etc.)
Las personas de edad avanzada son especialmente vulnerables a la pérdida de apetito. En este grupo, las causas más frecuentes son la soledad, la depresión, el consumo de múltiples medicamentos y la disminución natural de la sensación de hambre asociada al envejecimiento. Dado que las consecuencias de la desnutrición en ancianos pueden ser graves, es importante prestar especial atención a su alimentación y consultar al médico ante cualquier pérdida de peso no justificada.
La pérdida de apetito en niños es una de las consultas más frecuentes en pediatría. En la mayoría de los casos se trata de una situación transitoria asociada a infecciones, cambios en la rutina o etapas normales del desarrollo. Sin embargo, si la pérdida de apetito es prolongada, se acompaña de pérdida de peso o afecta al crecimiento del niño, es necesario consultar con el pediatra para descartar causas subyacentes.
¿Cuál es el tratamiento recomendado?
Lo primero debería ser tener una conciencia real del aporte de calorías al día, para ello se debe hacer una agenda con las comidas realizadas durante todo el día para hacer un cálculo aproximado de las calorías ingeridas realmente.
Si este calendario muestra una clara disminución de la ingesta de calorías se debería intentar en primer lugar hacer más comidas de pequeñas cantidades durante el día.
Además se puede utilizar aportes extras mediante preparados alimenticios de venta en farmacias. También se puede intentar comer alimentos que la persona afectada prefiera por sus gustos especiales.
En los casos de anorexia nerviosa el control de las calorías ingeridas debe ser controlado por otra persona ya que suele haber un encubrimiento inconsciente de la disminución de alimentos en los calendarios de comidas.
Es importante no confundir la pérdida de apetito con la anorexia nerviosa. La pérdida de apetito es un síntoma que puede aparecer en múltiples enfermedades y situaciones, mientras que la anorexia nerviosa es un trastorno psiquiátrico grave caracterizado por una restricción voluntaria de la alimentación, una percepción distorsionada del propio cuerpo y un miedo intenso a ganar peso. Ambas situaciones requieren abordajes muy distintos.
Si el problema es por cierta medicación deberá ser evaluado con su médico para hacer un balance del riesgo-beneficio del tratamiento.
Cuando la disminución del peso corporal es mayor del 8% en un mes se debería consultar con el médico.
En caso de pérdida de apetito prolongadas con disminución del peso corporal objetivable su médico le puede solicitar las siguientes exploraciones:
- Analítica de pruebas hepáticas y renales
- Estudio de hormonas tiroideas
- Rayos-X del tránsito gastrointestinal con contraste de bario
- Ecografía abdominal
- Serología de VIH (SIDA) y otras infecciones ocultas
- Prueba de embarazo
- Detección de drogas en orina
Si el estado de desnutrición está muy avanzado es posible que requiera un ingreso en un hospital para reponer los nutrientes básicos y hacer el estudio ingresado.
¿Cuándo se debe acudir al médico con urgencia?
Aunque la pérdida de apetito leve y transitoria no suele requerir atención inmediata, existen señales de alarma que obligan a consultar al médico sin demora:
- Pérdida de peso rápida y significativa sin causa aparente.
- Pérdida de apetito acompañada de fiebre prolongada.
- Presencia de sangre en heces o vómitos.
- Dolor abdominal intenso o persistente.
- Dificultad para tragar alimentos.



Dr. Ignacio Antépara Ercoreca
Especialista en Alergología por la Universidad de Navarra y licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad del País Vasco.
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