
¿Qué es la otitis media?
La otitis media es una inflamación persistente de la mucosa que recubre el oído medio, caracterizada por la acumulación de líquido (exudado) en esta cavidad.
Este líquido queda atrapado debido al cierre o disfunción de la trompa de Eustaquio, lo que provoca dolor y alteración de la audición.
¿Dónde se sitúa el oído medio?
El oído medio es una cavidad llena de aire situada entre el tímpano (membrana timpánica) y el oído interno (cóclea). Contiene tres huesecillos que transmiten el sonido:
- Martillo.
- Yunque.
- Estribo (no lenticular).
En la parte inferior del oído medio se encuentra la trompa de Eustaquio, un conducto que comunica con la nasofaringe y tiene funciones esenciales:
- Drenar secreciones del oído medio.
- Equilibrar la presión con el exterior.
- Mantener un ambiente óptimo para la transmisión del sonido.

En condiciones normales, las ondas sonoras hacen vibrar el tímpano, que transmite este movimiento a los huesecillos del oído medio. Estos amplifican las vibraciones y las envían al oído interno, donde se convierten en señales nerviosas que el cerebro interpreta como sonido.
¿Cuál es la causa de la otitis media?
La otitis media se desarrolla cuando hay líquido acumulado en el oído medio, generalmente por disfunción de la trompa de Eustaquio. La afectación suele ser bilateral (ambos oídos).
Las causas más frecuentes son:
- Infecciones repetidas del oído: Resfriados, gripes o infecciones bacterianas (como Streptococcus pneumoniae, Haemophilus influenzae) que inflaman y obstruyen la trompa.
- Obstrucción infecciosa de la trompa de Eustaquio.
- Obstrucción mecánica de la trompa de Eustaquio (vegetaciones).
- Obstrucción alérgica de la trompa de Eustaquio (por rinitis alérgica, por ejemplo).
¿Cuáles son los factores de riesgo para sufrir de otitis media?
La otitis media aparece de manera más frecuente en niños con los siguientes factores de riesgo:
- Edad menor de dos años (después, las recurrencias tienden a disminuir).
- Primer episodio de otitis antes de los seis meses.
- Sexo masculino.
- Antecedente de prematuridad.
- Enfermedades que disminuyan las defensas naturales del cuerpo.
- Antecedente familiar de otitis media recurrente.
- Asistencia a guardería (mayor exposición a virus y bacterias).
- Tener hermanos menores de 5 años.
- Frío del medio ambiente.
- Ausencia de lactancia materna.
- Contacto con humo de cigarrillo y otros contaminantes ambientales.
- Uso de chupete y biberón.
¿Cuáles son los síntomas de la otitis media?
El síntoma fundamental es la sordera (hipoacusia), pero se puede asociar a molestias como dolor de oídos o secreción serosa en el exterior del oído.
La sordera puede originar un retraso en el habla, en niños pequeños, o bien alteraciones de aprendizaje en niños mayores.
A veces estos síntomas son los que hacen sospechar la otitis media más que los propios de dolor o molestias del oído.
Otras veces el primer signo es apreciar la necesidad del niño de un volumen de televisión elevado, o el no contestar a las llamadas, etc.
¿Cómo se puede diagnosticar la otitis media?
El diagnóstico de otitis media se hace con la exploración física. El oído se examina directamente con un instrumento llamado otoscopio.
En la exploración del oído se verán unos tímpanos opacos (normalmente son brillantes y nacarados) con presencia de burbujas en su interior.
Los test de audición aparecerán alterados en la transmisión periférica aérea, sin lesión en la recepción nerviosa directa o no aérea.
El cultivo del exudado del oído puede mostrar una infección por bacterias resistentes a diversos antibióticos.
La Asociación Americana de Pediatría estableció unos criterios para el diagnóstico de otitis media aguda que se mantienen vigentes a día de hoy:
- Exudado en oído medio:
- Abombamiento timpánico.
- Neumatoscopia alterada (disminución o ausencia de movilidad timpánica al insuflar aire por el otoscopio).
- Timpanograma plano.
- Otorrea (secreción dentro del conducto auditivo) no debida a otitis externa.
- Presentación aguda.
- Signos de inflamación del oído medio:
- Otalgia (dolor de oído): Es el mejor predictor de otitis, aunque no siempre está presente y es difícil de valorar en los más pequeños, en los que un despertar brusco, un llanto inconsolable o la irritabilidad diurna prolongada e injustificada clásicamente se han atribuido a otalgia.
- Enrojecimiento timpánico.
La aplicación estricta de estos criterios puede dejar fuera algunos casos, por lo que el Consenso de la Asociación Española de Pediatría y Otorrinolaringología diferenció entre:
- Otitis media aguda confirmada: Se cumplen los tres criterios, es decir, aparición aguda de otalgia o equivalente y otoscopia anormal u otorrea.
- Otitis media aguda probable: Otoscopia significativa (sin otalgia) y otalgia o equivalente (sin otoscopia concluyente: mala colaboración, visualización incompleta).
¿Cuál es el tratamiento recomendado para la otitis media?
Como siempre, el primer tratamiento es suprimir las causas:
- Si hay una infección mantenida se trata con Amoxicilina por 1 mes o más tiempo. Si hay resistencia se puede usar Amoxicilina con Ácido Clavulánico.
- Si la causa es alérgica se trata con antihistamínicos, control ambiental y vacunas, si es preciso.
- Si hay unas vegetaciones que comprimen la trompa de Eustaquio se precisa de una extirpación de las mismas (adenoidectomía).
- Si las causas son diversas y es difícil el tratamiento se realiza una canalización del tímpano (miringotomía), mediante un tubo de plástico implantado, para que la presión de líquido no dificulte la audición.
¿Cómo puede prevenirse la otitis media?
Para la prevención de la otitis media es recomendable:
- No fumar en casa. El humo del tabaco es un factor de riesgo importante.
- Limitar la asistencia a guarderías en niños muy pequeños.
- Adecuar el ambiente en familias con antecedentes alérgicos.
- Tratar correctamente las infecciones respiratorias y de oídos.
- Evitar contacto con personas con infecciones respiratorias.
- Vacunación adecuada contra:
- Neumococo: Vacuna antineumocócica conjugada (PCV7 y PCV13).
- Influenza.
- Fomentar la lactancia materna, que ofrece protección inmunológica.
¿Qué complicaciones pueden aparecer tras una otitis media?
A veces se puede llegar a una sordera irreversible tras uno o varios episodios de otitis media.
La mastoiditis es una infección ósea, que puede complicar una otitis media infectada sin control adecuado.
Además, pueden presentarse algunas secuelas físicas y secuelas neurológicas.
Las secuelas físicas que pueden quedar tras una otitis media son:
- Timpanoesclerosis.
- Atelectasia de la membrana timpánica.
- Otitis media adhesiva.
- Colesteatoma.
- Perforación crónica del tímpano.
- Hipoacusia o sordera conductiva (HC) o neurosensorial.
La posible secuela en el desarrollo que puede dejar la otitis media es la alteración secundaria a la hipoacusia permanente infantil que afecta el desarrollo del habla, el lenguaje y las habilidades cognitivas.



Dr. Ignacio Antépara Ercoreca
Especialista en Alergología por la Universidad de Navarra y licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad del País Vasco.
Autor originalDra. Yolanda Patricia Gómez González
Especialista en Medicina general y licenciada en medicina por la universidad nacional de Colombia.
Revisor clínico