Digestivos
De la piel
Comunes
Endocrinología
Cardiovasculares
Pulmonares
En la infancia
En la adolescencia
Del hombre
De la mujer
Del anciano
Psicología
Cáncer
Diabetes
Alergias
Odontología
Oftalmológicos
Logopedia
Lesiones deportivas
Análisis
Métodos diagnósticos
Intervenciones
Medicamentos
Síntomas
Cuidados domésticos
Mantener la salud
Vida sana
Obesidad
Dieta y nutrición
Drogadicción
Diarrea crónica es aquella que dura más de 4 semanas. Puede estar acompañado de otras manifestaciones clínicas como dolor abdominal, bajada de peso, malabsorción de nutrientes, nauseas, vómitos o fiebre.
Las causas más frecuentes de la diarrea son:
Las diarreas crónicas se clasifican según el mecanismo que causa la diarrea.
Diarrea por malabsorción u osmótica
Las diarreas osmóticas son causadas por sustancias que han sido ingeridas y que no han podido ser absorbidas, por lo que una característica de esta diarrea es que tienden a mejorar con el ayuno. Ésta es una diarrea predominantemente líquida y puede tener signos de malabsorción como restos de grasa en las deposiciones.
Esta diarrea es típicamente liquida. Hay una activa secreción líquida hacia el lumen (interior del intestino) desde las células intestinales, en respuesta a un agente que estimula la secreción. En general, la diarrea secretora no cede con el ayuno, con excepción que el agente que provoca la secreción se esté ingiriendo.
En estas diarreas hay un daño y destrucción de la pared intestinal con una reacción inflamatoria local y sistémica en diferentes grados. Las características de esta diarrea son el compromiso del estado general, pulso rápido, fiebre, dolor abdominal continuo y si hay afectación de colon las deposiciones presentan mucus, pus y sangre. En general no ceden con el ayuno.
Diarrea por alteración de la motilidad
En las diarreas por alteración de la motilidad existiría un aumento de la motilidad como factor inicial lo que llevaría a una movilidad intestinal acelerada.
Lo importante en la diarrea crónica es establecer el diagnóstico o al menos el mecanismo que la desencadena, por lo que el tratamiento ideal es corregir el trastorno subyacente de base. Sin embargo en determinadas situaciones, puede ser necesario un tratamiento antidiarreico específico debido a lo molesto o intenso de los síntomas. La deshidratación si hay libre acceso al agua es poco frecuente, pero siempre se debe estar atento a mantener una adecuada hidratación.