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La cefalea en racimo, es el tipo más intenso de dolor de cabeza recurrente. La edad de inicio está entre 20 y 40 años. Cursan en brotes de semanas, ceden y vuelven a aparecer meses después.
Pueden ser debidas a:
Es la inflamación de las meninges, el revestimiento que rodea el cerebro y el cordón espinal. La meningitis puede ser ocasionada por infecciones fúngicas, víricas y bacterianas, por procesos cancerosos y por reacciones químicas a inyecciones intratecales. Las señales tempranas de esta enfermedad incluyen:
Cuello rígido (rigidez de nuca), fiebre, escalofríos, vómitos, fotofobia y un severo y constante dolor de cabeza que empeora con el movimiento.
En algunos casos víricos puede aparecer un sarpullido papular rojizo, y en la meningitis meningocócica a menudo aparece un sarpullido purpúrico. Inicialmente, la persona puede estar confusa e irritable y puede llegar a estar somnolienta, pasmosa, propensa a hemorragias y comatosa. El diagnóstico preciso y rápido y la evaluación puntual son decisivos porque algunas formas, especialmente la meningocócica pueden ser una amenaza para la vida en cuestión de horas.
Ocasionalmente los dolores de cabeza pueden indicar un problema neurológico severo, tal como el meningocele o irritación intracraneal y el aumento de la presión intracraneal.
Prevención del dolor de cabeza
La prevención de los dolores de cabeza se considera más importante que el tratamiento. Como muchas de las causas son conocidas, pueden evitarse fácilmente. Mediante ciertos consejos domésticos se pueden mitigar un 90% de todos los dolores de cabeza.