La atención pregestacional tiene como finalidad identificar y actuar sobre los riesgos de la gestación antes de que ésta ocurra, promoviendo la salud de la mujer y su descendencia. Va dirigida a la pareja antes del embarazo. Es una consulta previa al embarazo en la que se realiza una anamnesis dirigida a la detección de enfermedades de tipo hereditario para aconsejar a la pareja sobre los posibles riesgos.
Durante la atención preconcepcional debe realizarse prevención de diferentes infecciones:
VIH/SIDA, aconsejándose screening a mujeres en edad fértil o de alto riesgo.
Hepatitis B, aconsejándose vacunación a mujeres de riesgo.
Rubéola, vacunando a toda mujer antes del embarazo
Toxoplasmosis, explicando el cuidado que han de tener con carnes, gatos y sus heces.
Virus de inclusión citomegálica, han de lavarse mucho las manos.
Tétano, aconsejándose la vacunación.
Otras infecciones como las buco-dentales.
Debe realizarse además asesoramiento genético, control de enfermedades crónicas (hipertensión, Diabetes Mellitus, anemia, ...), medicamentos (desaconsejándose drogas teratógenas), educación (recomendándose hábitos de vida saludables como nutrición balanceada, eliminar el tabaco, el alcohol y el café en exceso.
Una práctica de eficacia reconocida, es la profilaxis de los defectos del tubo neural (DTN) con ácido fólico.
La Canadian Task Force on the Periodic Health Examination recomienda la siguiente dosificación:
Mujeres de alto riesgo (antecedentes de gestación con DTN) que deseen quedar embarazadas: 4 mg/día de Ácido fólico, 1 a 3 meses antes de la concepción y en los primeros 3 meses del embarazo
Mujeres de bajo riesgo (sin antecedentes de gestación con DTN) que deseen quedar embarazadas: 0,4 a 0,8 mg diarios de Ácido fólico, 1 a 3 meses antes de la concepción y en los primeros 3 meses del embarazo
Mujeres en edad fértil con posibilidad de embarazo no planificado: 0,4 mg de Ácido fólico diario
Mujeres que planean o pueden quedar embarazadas, como alternativa a la ingestión de suplementos de ácido fólico: aumentar el consumo diario de folatos a 0.4 mg./día
Se recomienda la administración de ácido fólico en forma de monofármaco, y no como parte de preparados polivitamínicos. Suplementar con ácido folínico y folinato cálcico no ofrece ninguna ventaja frente el ácido fólico, excepto en mujeres que estén a tratamiento con fármacos anti-folatos como el metrotexate o el trimetroprim-sulfametoxazol y cuando la vía oral sea imposible.