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Aparece como un dolor en la parte baja del abdomen que comienza un poco antes del inicio del periodo menstrual, continua durante el periodo y empeora justo después. Este dolor aumentado tras la menstruación puede ser causado por una endometriosis o por una adenomiosis. En cualquier caso, el dolor está casi siempre acompañado de una menstruación muy abundante. En la endometriosis, el tejido que normalmente bordea el útero, se implanta en otro órgano pélvico como en el ovario o las trompas de falopio. En la adenomiosis, ese mismo tejido empieza a crecer dentro de las paredes del útero (en el músculo).

Aparece después de una repetición de episodios de una enfermedad inflamatoria pélvica. En este caso se desarrolla un dolor crónico en la pelvis. Normalmente empeora durante la menstruación y en el acto sexual.
Algunas mujeres experimentan un considerable malestar en la zona pélvica todos los meses durante los 7 o 10 días anteriores a la menstruación. El dolor es peor cuando está de pié o sentada y mejora al estar acostada. También puede doler la parte trasera de las piernas. El acto sexual puede ser doloroso y las descargas vaginales normales se incrementan. También aparecerán los síntomas asociados al síndrome premenstrual, tales como dolor de cabeza, insomnio y fatiga. Este problema puede estar causado por la propia congestión que se produce al aumentar el aporte de sangre al útero justo antes de la menstruación.
El dolor pélvico crónico también se puede originar en órganos no reproductivos situados en la pelvis, como por ejemplo en el tracto urinario o intestinal. Una infección de vejiga, causa algunas veces un dolor corrosivo justo encima del hueso púbico mientras está orinando. También puede tener sensación de quemazón en la uretra. Otros síntomas son la urgente necesidad de orinar y, ocasionalmente, sangre en la orina.
El colon irritable o espático produce un dolor abdominal con calambres, frecuentemente acompañado por náuseas, vómitos, diarrea o estreñimiento. Si el dolor abdominal es acompañado por un abdomen distendido (hinchado) y el estreñimiento dura muchos días puede tener un bloqueo intestinal.
De todas formas si también tiene fiebre y un dolor desagradable acompañado de descarga vaginal entre los períodos menstruales, puede tener una infección pélvica o vaginal.