Enfermedades de Transmisión Sexual

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Enfermedad inflamatoria pélvica

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Enfermedad inflamatoria pélvica

¿Qué otros nombres tiene?

¿Qué es la enfermedad inflamatoria pélvica?

La enfermedad inflamatoria pélvica describe cualquier infección en los órganos reproductores de la mujer, incluyendo el útero, los ovarios, las trompas de falopio y los tejidos de la pelvis.

¿Cuál es la causa que lo provoca?

La enfermedad puede ser causada por diferentes microorganismos, la mayoría de las veces por contacto sexual. Se produce cuando los microorganismos migran del cuello del útero al útero, trompas de falopio, ovarios y a la cavidad pélvica.

Los microorganismos más comunes son la Neisseria Gonorrhoeae (gonococo) y la Chlamidya. Asimismo, las bacterias vaginales pueden contribuir a la infección.

Algunos procedimientos en el aparato reproductor femenino, como la inserción del dispositivo intrauterino, curetaje intrauterino en caso de aborto o cualquier otro procedimiento que implique la dilatación del cuello del útero, pueden ser un factor de riesgo para contraer la enfermedad. El 10% de las pacientes puede tener los microbios en el cuello del útero y contraer la enfermedad después de cualquiera de los procedimientos mencionados. Las mujeres adolescentes sexualmente activas tienen más riesgo de contraer la enfermedad, así como las mujeres con múltiples compañeros sexuales.

Además, algunos médicos indican que las mujeres que se hacen duchas vaginales constantemente son más propensas a la enfermedad porque pueden ayudar a las bacterias que están en la vagina a emigrar al útero.

¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad inflamatoria pélvica?

Algunas mujeres no presentarán síntomas y solo se darán cuenta de que padecen la enfermedad cuando desean un embarazo y acuden al médico para buscar la causa. O por el contrario, se iniciará con síntomas que varían de leves a severos.

Los síntomas más comunes en la enfermedad aguda son el dolor espasmódico intenso en la región pélvica (parecido a los dolores menstruales), fiebre y, en algunas mujeres, flujo vaginal.

Si la enfermedad tiene curso crónico, se puede presentar como dolor moderado en la región lumbar, dolor pélvico moderado, dolor con las relaciones sexuales, dolor con el período menstrual con sangrado abundante o períodos irregulares, flujo vaginal, infertilidad y riesgo de embarazo extrauterino (en las trompas de falopio).

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¿Cómo se puede detectar?

La Chlamidya puede pasar sin ser diagnosticada por años porque la infección suele presentar síntomas leves, pero produce una inflamación crónica del aparato genital con cicatrización, adherencias y bloqueo de las trompas de falopio.

Los órganos dañados serán más vulnerables a infecciones por otras bacterias, ya que pueden persistir pequeños focos encapsulados (pus) que los antibióticos no pueden alcanzar y habrá más posibilidades de adquirir una reinfección.

¿Cuál es el tratamiento recomendado?

El tratamiento es fundamental al inicio de la enfermedad, con antibióticos como la tetraciclina, la doxiciclina o la eritromicina, ya que si la enfermedad no es tratada a tiempo, complicaciones como cicatrización de las trompas de falopio y de otros tejidos en la cavidad pélvica, infertilidad, dolor crónico pélvico, adherencias de los órganos pélvicos y absceso pélvico pueden ocurrir.

Si la mujer tiene el dispositivo intrauterino y presenta la infección, se indica removerlo. No se recomienda tener relaciones sexuales durante el tratamiento.

En los tratamientos de medicina alternativa, en conjunto con el tratamiento con antibióticos, se recomiendan hierbas como la Echinacea y la caléndula, que se cree que tienen propiedades antimicrobianas.

La nutrición también es muy importante en el tratamiento, para fortalecer al sistema de defensa del organismo (sistema inmune). Se recomienda comer vegetales y frutas frescas, suspender los alimentos procesados y agregar suplementos de vitamina A, C y complejo B que ayudan también al sistema inmune.

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¿Cómo puedo prevenirme?

Para la prevención de la enfermedad se recomienda utilizar protección en las relaciones sexuales (condón, diafragma, espermicidas).

Consulte a su médico si presenta dolor agudo abdominal acompañado o no de fiebre, ya que esto puede indicar el inicio de enfermedad inflamatoria pélvica que requiere atención inmediata. El dolor abdominal agudo puede ser debido también a endometriosis, apendicitis aguda, embarazo extrauterino o ruptura de un quiste de ovario, entre otras causas.

Si sus ciclos menstruales han sido regulares y se vuelven irregulares o se presenta sangrado abundante, consulte a su médico.

Recuerde: la enfermedad inflamatoria pélvica debe de ser tratada de inmediato para evitar la posibilidad de esterilidad en el futuro (complicación más frecuente de la enfermedad inflamatoria pélvica).

¿Qué médico me puede tratar?

Bibliografía

  • Sexually Transmitted Diseases: A Practical Guide for Primary Care. (2nd Ed), Pag. 71, Joshua H. Barash, Christina Hillson, Edward Buchanan and Mafudia Suaray. ISBN: 978-1-62703-498-2. (Inglés)
  • Obstetrics and Gynecology at a Glance (4th Ed), 2013, Errol R. Norwitz & John O. Schorge, ISBN: 978-1-118-34173-5, Pag. 24. (Inglés)
  • First Aid for the Basic Sciences: Organ Systems (3rd Ed) 2017, Tao Le, William L. Hwang, Vinayak Muralidhar, Jared A. White and M. Scott Moore, ISBN: 978-1-25-958704-7, Pag. 721. (Inglés)
  • Diagnostic Pathology of Infectious Disease. 2nd edition. Richard L. Kradin. 2018. ISBN: 978-0-323-44585-6. Pág. 468. (Inglés)

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