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Casi todos los fármacos pasan en cierto grado a la leche materna, pero el significado de este hecho sobre el lactante depende de:
el grado de paso del fármaco a la leche
la cantidad de leche ingerida por el lactante en cada toma
si la cantidad ingerida en cada toma es la misma
la frecuencia de las tomas
si el fármaco es absorbido por el lactante
si el lactante es afectado por el fármaco.
Existen problemas para determinar qué fármacos están contraindicados en las madres que amamantan a sus hijos, debido a los muy limitados estudios en el hombre. Los datos muchas veces se obtienen de informes sobre casos con un número muy pequeño de individuos o de informes anecdóticos sobre efectos adversos en lactantes alimentados al pecho que se asocian a los fármacos que toma la madre.
Pero se piensa que, a menos que un fármaco sea altamente potente y tóxico incluso a concentraciones muy bajas, o tenga efectos acumulativos en los lactantes debido a la inmadurez de su metabolismo y eliminación, la excreción del fármaco en la leche no tiene por qué representar un peligro importante para los lactantes.
Están contraindicados de forma absoluta (imposibilidad de lactancia materna en caso de necesitarlos) los siguientes fármacos:
Deben tenerse cada vez más presentes, debido a su disponibilidad para los consumidores y a la tendencia creciente al autodiagnóstico y al tratamiento de las pequeñas enfermedades autolimitadas. Entre ellos se incluyen:
(1) analgésicos, como ácido acetilsalicílico, ibuprofeno y paracetamol;
(2) antihistamínicos contenidos en preparados para el resfriado, la sinusitis y la tos, en los destinados a combatir el vértigo y en los somníferos;
(3)
simpaticomiméticos, como efedrina, seudoefedrina, fenilefrina y fenilpropanolamina, utilizados selectivamente en los preparados anticongestivos, anorexígenos y antiasmáticos;
(4) antiácidos, laxantes y catárticos;
(5) preparados tópicos (cutáneos, rectales y vaginales), que incluyen corticoides, anestésicos locales, astringentes (zinc, bismuto), etc.
Por lo general, todas las medicaciones citadas son relativamente seguras para las madres que amamantan a sus hijos si se toman durante poco tiempo y en las dosis prescritas en los prospectos. En los fármacos de venta libre se usan los menos tóxicos, a las dosis terapéuticas efectivas mínimas.
Fármacos de prescripción médica
Dosis elevadas de alcohol, cafeína y teofilina pueden ser perjudiciales para el lactante