DESCRIPCIÓN
Algunas mujeres deportistas, o
que llevan a cabo alguna actividad física intensa (corredoras, bailarinas,
...) sufren, a veces, alteraciones en su ciclo menstrual. Esto es aún
más acusado en mujeres jóvenes, sobre todo si sus ciclos menstruales
son irregulares de por sí.
De hecho, las adolescentes que
entrenan intensamente suelen ver retrasada su primera menstruación
(menarquía).
Los médicos expertos piensan
que influyen en ello muchos factores, incluyendo el stress y la proporción
entre células grasas (adipocitos) y otras células del cuerpo. Las
dietas severas y la pérdida rápida de peso también
pueden alterar la menstruación. En estos casos se interrumpe la
menstruación porque, durante el ciclo, los ovarios no producen los
estrógenos precisos para que el endometrio prolifere y se produzca
la hemorragia menstrual (ver Ciclo Menstrual Normal).
Reduciendo la cantidad de ejercicio
o el peso, la menstruación se normaliza en la mayor parte de los casos. Si
esto no funciona, o no se desea reducir el ejercicio o adelgazar, el médico
puede prescribir la administración de estrógenos a dosis bajas. Hay
una buena razón para esta recomendación: si no se producen cantidades
normales de estrógenos puede desarrollarse una osteoporosis (enfermedad
degenerativa de los huesos que puede dar lugar a fracturas y que es habitual tras la
menopausia).
Un error común en esta
situación, que conviene evitar, es el abandono de medidas contraceptivas
ya que la falta de menstruación no significa una esterilidad,
pudiéndose producir un embarazo inesperado.
¿QUÉ MÉDICO ME PUEDE TRATAR?