Este virus ataca al sistema inmune
y deja el cuerpo vulnerable a una gran variedad de enfermedades. Estas enfermedades
suelen estar ocasionadas por bacterias, hongos y virus muy comunes que ordinariamente
no ocasionan enfermedad.
EL VIH ha sido encontrado en la sangre, esperma, saliva,
lágrimas, tejido nervioso, leche materna, y secreciones del tracto genital.
Sin embargo está probado que de éstos son la sangre, el esperma, las
secreciones del tracto genital, y la leche materna las que transmiten la
infección a otros. La transmisión del virus ocurre mediante el
contacto sexual incluyendo el sexo anal, vaginal y oral; por medio de la sangre
mediante transfusiones o aguja infectada; y en mujeres embarazadas al feto, o al
dar de mamar al bebé. Otros métodos mas raros de transmisión
incluyen el pinchazo accidental con una aguja, la inseminación artificial,
en la que la transmisión ocurre a través del esperma donado, y el
transplante de riñón, en el que el transmisor es el riñón
donado.
La infección no se transmite por contacto casual tal como
abrazar o tocar, ni por objetos inanimados tales como asientos de servicio o platos,
ni por mosquitos. No se transmite a las personas que donan sangre (aunque puede
transmitirse desde la sangre contaminada a la persona que recibe la transfusión).
Es por esto por lo que los bancos de sangre analizan a los donantes y su sangre.
Tampoco se transmite a una persona que, por ejemplo, dona un riñón para
un transplante.
El SIDA es precedido por la infección VIH, que puede no
producir síntomas incluso durante 10 años antes de que la persona sea
diagnosticada de SIDA. La infección aguda por VIH progresa a través del
tiempo hasta llegar a ser infección por VIH asintomática y luego avanza
terminando por convertirse en SIDA o enfermedad por VIH. En un estudio realizado
entre 1977 hasta 1980 sobre portadores del VIH, algunos de ellos no mostraban ninguna
señal o síntomas de infección, mientras que otros sólo
tenían los nódulos linfáticos inflamados. Se sospecha que todas
las personas infectadas por VIH, desarrollan el SIDA después de un tiempo
determinado. Esta teoría no ha se probado definitivamente.
Los grupos de riesgo históricos eran varones homosexuales
o bisexuales, adictos a drogas via intravenosa que compartían las agujas,
parejas sexuales de aquellos que están en los grupos de alto riesgo, bebes
que nacen de madres con VIH. Pero hoy en día se desplazan a los contactos
sexuales heterosexuales y sobre todo en adolescentes. La infección del VIH
está incrementándose más rápido entre la gente joven.
Una de cada cuatro infecciones en los EEUU ocurre entre gente joven menores de 22
años. En 1993, se diagnosticaron 588 nuevos casos de SIDA entre personas de
13 a 19 años de edad, y 3.911 nuevos casos entre los de 20 a 24 años de
edad. Debido a que la infección puede ocurrir hasta 10 años antes de ser
diagnosticada como SIDA, esto significa que la mayoría de las personas se
infectaron con el VIH durante la adolescencia o en la pre-adolescencia.
Desde 1985 los controles para derivados de la sangre son muy
rígidos y ya los hemofílicos no están en los grupos de alto
riesgo.