Cáncer
Cardiovasculares
Comunes
con Alergias
Cuidados domésticos
de la Piel
de la Vista
del Anciano
Dental
Dieta y Salud
Digestivos
en el Embarazo
en el Hombre
en la Adolescencia
en la Infancia
en la Mujer
Endocrinología
Psicología
Pulmonares
Rehabilitación
Síntomas
Alimentación
Análisis
Anticonceptivos
Cirugía estética
Cuidados del Anciano
Diabetes
Drogadicción
Embarazo y lactancia
Enfermedades ETS
Enfermedades Infecciosas
Estudios diagnósticos
Intervenciones
Lesiones en Deporte
Mantener la Salud
Medicamentos
Medioambiente
Nutrición
Obesidad
Otorrinolaringología
Primeros auxilios
Radiología
Reumatología
Salud en Navidad
Sida
Vida sana
Logopedia
La causa es una infección por el virus de la variola, y se presenta como un cuadro febril intenso con erupción cutánea en forma de pústulas exudativas.
La viruela es una enfermedad contagiosa producida por la transmisión del virus de la variola. Este virus se puede transmitir de persona a persona mediante partículas de saliva, ya que el virus puede sobrevivir durante 24 horas en condiciones favorables de luz solar. La otra forma más frecuente de contagio es por contacto de prendas de vestir y de ropa de cama donde este virus puede sobrevivir durante semanas.El contagio es más probable cuando la persona portadora del virus está en la primera semana de evolución, pero puede transmitirlo hasta que se secan totalmente la pústulas de la piel. Los síntomas de la enfermedad pueden aparecer a los 8 a 15 días después del contagio.
El principal síntoma inicial de la viruela es inespecífico para una infección por virus ya que comienza como otras infecciones en forma escalofríos, fiebre alta, dolor de cabeza, dolores de articulaciones y musculares a veces con náuseas y vómitos. Más específico es la aparición de la erupción en la piel, que aparece a los días del cuadro inicial.El brote se caracteriza por lesiones papulosas, luego se forman pústulas que exudan líquido purulento y se forman costras a la semana. El brote puede afectar a toda la piel y a la mucosa oral. Al ceder el brote la pústulas dejan lesiones cicatriciales permanentes.
Hay dos formas de presentación clínica:
Suele aparecer una cuenta baja de glóbulos blancos y de plaquetas.
Las pruebas de coagulación puede estar alteradas.
Los anticuerpos anti-virus de la variola aparecen tras ceder la enfermedad.
En general se trata de forma sintomática manteniendo una especial higiene de las lesiones para evitar infecciones asociadas, antibióticos si se precisan por ello, y otros tratamientos para el picor, el dolor y la fiebre.
Lo principal es aislar al paciente y a su entorno cercano para evitar la aparición de una epidemia.
El poner una vacuna antivariola entre el día 1 y 4 del contagio puede prevenir o aliviar la enfermedad. También la inmunoglobulina específica puede hacer un papel en este sentido.
La vacuna de la viruela es una dosis única aplicada mediante un raspado cutáneo.Tiene sus complicaciones o efectos secundarios, principalmente leves a nivel cutáneo, pero en 1 de cada 300.000 vacunaciones aparecen cuadros de encefalitis mortales. Por esta causa al haber desaparecido la aparición de casos de viruela desde 1977, la OMS sugirió la suspensión de la vacunación en 1980.
La vacuna contra la viruela ofrece un alto nivel de inmunidad contra la viruela durante 3 a 5 años, luego la inmunidad va disminuyendo de allí en adelante y es posible que los vacunados en su momento no tengan protección actualmente.
Contraindicaciones de la vacuna
la vacuna contra la viruela NO está indicada para: