DESCRIPCIÓN
La gastroscopia es un método de exploración que se realiza
con un tubo de luz para ver la mucosa del esófago, estómago
y duodeno, en busca de diferentes posibles alteraciones. Lo más
común es la observación de úlceras de estómago
y de duodeno, pero existen otras posibles razones para la exploración
como pueden ser pólipos, varices, y otras lesiones de más
gravedad. El tubo que se introduce es fino , flexible y equipado de luz
fría que se trasmite por un sistema de lentes para poder ver desde
el exterior lo que recorre la punta del tubo o sistema de endoscopio.
Dentro del tubo existe un espacio para introducir un
sistema auxiliar para tomar biopsias (trozos o partes de mucosa) para su
análisis posterior y para recoger cultivos de Helicobacter pilory.
Como preparación es necesaria una dieta solo con agua durante unas
horas antes de la exploración. En general se realiza de forma ambulatoria,
pero si se utilizan sedantes en la exploración, debe evitar conducir
hasta pasadas unas horas de la exploración.
Antes de introducir el tubo se aplica un spay con
anestesia en la boca y garganta, para disminuir el reflejo de deglución y
del vómito. A veces se puede utilizar un anestésico general
en la vena, que dura unos minutos. El médico introducirá
el tubo a través del esófago hasta el estómago y luego
hasta el duodeno para examinar y ver toda la mucosa de estas áreas.
Suele ser necesario introducir aire para abrir un espacio
en el tubo gastro- intestinal para poder permitir el paso del endoscopio.
Es una exploración con escasas complicaciones si el médico
es experto en la exploración. Los posibles problemas que pueden
aparecer son lesiones producidas por el tubo en forma de heridas que pueden
sangrar.
¿ QUÉ MÉDICO ME PUEDE TRATAR ?