Cáncer
Cardiovasculares
Comunes
con Alergias
Cuidados domésticos
de la Piel
de la Vista
del Anciano
Dental
Dieta y Salud
Digestivos
en el Embarazo
en el Hombre
en la Adolescencia
en la Infancia
en la Mujer
Endocrinología
Psicología
Pulmonares
Rehabilitación
Síntomas
Alimentación
Análisis
Anticonceptivos
Cirugía estética
Cuidados del Anciano
Diabetes
Drogadicción
Embarazo y lactancia
Enfermedades ETS
Enfermedades Infecciosas
Estudios diagnósticos
Intervenciones
Lesiones en Deporte
Mantener la Salud
Medicamentos
Medioambiente
Nutrición
Obesidad
Otorrinolaringología
Primeros auxilios
Radiología
Reumatología
Salud en Navidad
Sida
Vida sana
Logopedia
Las neumonías suelen clasificarse en 2 grandes grupos:
Dentro de las neumonías, existen multiples síndromes distintos, variando según el modo de producirse la infección y el MICROORGANISMO causante. Algunos de estos síndromes son:
- Neumonías víricas (neumonitis). Muchos virus pueden producir neumonía (suele hablarse de "neumonitis" en estos casos): Gripe, varicela-zóster, o citomegalo-virus (CMV), por ejemplo.
- Neumonías por protozoos. La más grave es la producida por Pneumocystis carinii, que afecta sobre todo a los pacientes con SIDA y a otros inmunodeprimidos.
- Neumonías eosinófilas. No son propiamente neumonías por cuanto no se demuestra infección ni infestación. Incluyen, entre otras, la eosinofilia pulmonar aguda o síndrome de Löeffler, y la neumonía eosinofílica crónica.
Los síntomas y signos más típicos de neumonía son:Radiografía de tórax. Signos radiográficos característicos.
Cultivos. El aislamiento en la sangre, esputo u otros tejidos da el diagnóstico definitivo del MICROORGANISMO causante.
Otros. Pueden ser necesarias una gasometría (medida de la concentración de O2 y CO2 en sangre), o un Scanner (TAC) torácico para definir mejor determinadas imágenes radiográficas. Si una neumonía persiste a pesar del tratamiento, puede ser necesaria una fibrobroncoscopia (estudio directo del árbol bronquial con un tubo flexible de fibra óptica).
Consiste en la administración de antibióticos, cuya elección, dosis y vía de administración dependerá del MICROORGANISMO causante. Los antibióticos NO son eficaces en las neumonítis víricas; en algunas de ellas pueden utilizarse antivirales específicos.
Las medidas de sostén incluyen oxígeno, líquidos y fisioterapia para expulsar secreciones.
Los enfermos con neumonía aguda no complicada suelen recuperarse en 2-3 semanas con el tratamiento correcto. Sin embargo, pueden ocurrir complicaciones muy serias, sobre todo en pacientes de edad o con enfermedades debilitantes. La dos complicaciones más temibles son: