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La esterilidad conyugal es la incapacidad de una pareja para lograr un embarazo. Por infertilidad se entiende el problema de las parejas que conciben, pero cuyos fetos no alcanzan viabilidad.
Su frecuencia es variable en diversos núcleos de población y latitudes, pero se estima que de 10 a 12 % de las parejas en poblaciones urbanas están afectadas por problemas de esta naturaleza.
Se habla de esterilidad o infertilidad primaria cuando nunca ha habido hijos viables, o secundaria cuando ya han existido.
La reproducción y sus problemas no son un asunto de las mujeres, sino que son compartidos por la pareja: al menos el 40 % de las causas radican en el varón y 30 % en ambos simultáneamente.
CAUSAS MÁS IMPORTANTES DE ESTERILIDAD
Esterilidad en el hombre:
Esterilidad en la mujer:
La mayoría de las parejas que ejercitan la sexualidad en forma normal logran un embarazo dentro del primer año (80 %) y otras en el segundo año (5% adicional). Por este motivo, suele recomendarse no hacer estudios ni tratamientos específicos al respecto antes de 1 AÑO de relaciones sexuales estériles.
1º.- Historia clínica. El médico se interesará por:
4º.- Estudio del moco endocervical. Sus características macroscópicas y microscópicas indican si ha habido o no ovulación en un momento dado del ciclo menstrual.
5º.- Espermiograma. Informa sobre la capacidad fecundante del esperma.
6º.- Espermatobioscopia poscoito (prueba de Sims-Huhner) a mitad del ciclo: informa sobre la capacidad fecundante del esperma, y también sobre la receptividad del cuello uterino.
La pérdida recurrente de embarazos en un principio viables puede tener causas genéticas de cualquiera de los cónyuges o de ambos, inmunológicas, endocrinas, anatómicas del útero, tóxicas, infecciosas o parasitarias, cuyo diagnóstico y tratamiento sí requieren atención a veces de muy alta especialización; por lo que su estudio debe ser abordado desde el principio por el especialista para evitar pérdidas de tiempo, frustraciones o peores daños en la potencialidad reproductiva de la pareja.