Preguntas médicas respondidas por nuestros especialistas médicos

de 3 Valoraciones

Un niño de casi tres años se le ha diagnosticado síndrome nefrótico ¿Qué tratamiento y cuidados debe tener?

Pregunta

Niño de dos años y diez meses, que empezó presentando edema leve en la cara y en los genitales. Se realizó examen de orina y sangre detectándose colesterol total de 453 mg, presencia de albúmina en orina e incremento de leucocitos.

Al cabo de 48 horas desapareció totalmente el edema, tras administrarle únicamente un antibiótico. Caso seguido, se diagnosticó síndrome nefrótico, se le administró Meticorten pero apareció una diarrea.

¿Cómo de grave es la infección? ¿Qué cuidados debo tener? ¿El diagnóstico es correcto?

Respuesta

Según los datos que se aportan probablemente el niño ha presentado un brote de síndrome nefrótico en su variante de cambios mínimos. Se trata de una afectación del filtrado renal con pérdida de albúmina y edemas, con buena respuesta a corticoides.
Publicidad

Es frecuente la posibilidad de alguna recaída porque son frecuentes a la edad del niño. En general a la edad de su hijo el pronóstico suele ser bueno.

Adjunto le remito información sobre la enfermedad.

El síndrome nefrótico es una enfermedad aún de causa desconocida que se caracteriza por la afectación renal que produce.

En este síndrome se destaca la retención de líquidos en el cuerpo notándose más a nivel de los párpados y miembros inferiores; a esta retención de líquidos se la denomina edemas. El edema se da secundariamente a la pérdida de proteínas por orina.

La edad de mayor presentación del síndrome es la comprendida entre los 2 y 6 años, pero también hay casos en menores y en mayores. En varones la frecuencia es mayor que en niñas (2/1 aproximadamente).

Se clasifica según el grado de afectación renal que produce, siendo ésta habitualmente mínima y recibiendo el nombre de "Síndrome Nefrótico a cambios mínimos".

El síndrome a cambios mínimos constituye aproximadamente el 85% de los casos de síndrome nefrótico, el resto (15%) presenta alteraciones más pronunciadas en la estructura renal y mayor compromiso clínico.

La presencia de edemas es la manifestación inicial en más del 90%. El niño presenta sus párpados hinchados y puede aparecer un rápido aumento de peso a expensas de la retención hidrosalina característica. En el transcurso del día el edema progresa hacia otras partes del cuerpo como miembros inferiores y región genital.
Publicidad

A medida que el tiempo pasa, el edema puede ser generalizado y constatarse el aumento de peso pudiendo llegar a comprometer la mecánica respiratoria por presencia de líquido en las membranas que cubren al pulmón dando un derrame pleural. Lo mismo puede ocurrir en la cavidad peritoneal (que recubre los órganos abdominales) dando la llamada ascitis.
Publicidad

A su vez el niño se presenta decaído, inapetente, puede referir dolor abdominal y disminución en la excreción de orina (oliguria).

Es habitual tanto en el primer episodio como en las posibles recaídas la presencia de un cuadro de infección de vías aéreas superiores (catarro, resfríos).

Los niños que presentan síndrome nefrótico pueden presentar como complicaciones propias de la enfermedad neumonías, celulitis (infección bacteriana de la piel) y peritonitis primaria (que es la infección de las membranas que recubren los órganos abdominales) y que generalmente, no requiere intervención quirúrgica sino el uso de antibióticos por vía endovenosa y bajo internación. Presenta, si es tomada a tiempo, una rápida recuperación.
Publicidad

La presencia de un niño con edemas y disminución de la diuresis orienta en la búsqueda de esta enfermedad. Se confirma con análisis de sangre y lógicamente de orina.

En la orina se busca la existencia de abundantes proteínas y ante su positividad debe realizarse un análisis de orina de 24 horas para cuantificar las pérdidas diarias.

El análisis de sangre permite valorar la disminución de proteínas sanguíneas (especialmente la albúmina) y verificar la función renal que puede estar normal o disminuida. También se destacan la disminución del calcio y el aumento de los triglicéridos (grasas).

No hacen falta otros tipos de estudios en principio. La biopsia renal queda reservada para aquellos pacientes que no responden al tratamiento.

El manejo inicial del niño dependerá del compromiso y gravedad del cuadro.

El paciente que presenta edemas generalizados con trastornos en la mecánica respiratoria será internado para controlar esa vital función.

Se debe manejar la retención hidrosalina mediante la restricción de sal en la dieta hasta la desaparición del mismo y de la proteinuria (pérdida de proteínas por orina).

No se requiere reposo y la actividad del niño no deberá ser restringida si el compromiso no es marcado. Pudiendo concurrir a clases y realizar actividad deportiva controlada y teniendo en cuenta su grado de tolerancia al ejercicio.

No es necesaria la restricción de líquidos si el edema no es generalizado, sí es necesaria la restricción de sal de la dieta.

El tratamiento específico consiste en el uso diario de corticoides a altas dosis y durante un tiempo prolongado (semanas) para lograr la remisión del cuadro. Luego de la remisión de la proteinuria se pasará a uso de corticoides en días alternos. El tratamiento debe ser controlado por medio de tiras reactivas en orina.

Si la proteinuria no remite al mes de iniciado el tratamiento se asume el cuadro como "corticoideo resistente".

Si el tratamiento corticoideo es realizado en días alternos apareciendo nuevamente proteínas en orina se habla de "corticoideo dependencia"

En algunos niños es necesario realizar tratamiento con medicamentos inmunosupresores como la Ciclofosfamida en los casos de “corticoideo resistencia” o “corticoideo dependencia”.

En la mayoría de los niños se produce remisión del cuadro con el tratamiento corticoideo, sin secuelas renales. Pero es importante que los familiares sepan que son muy frecuentes la recaídas.

El niño debe llevar una vida normal tanto en la dieta como en la actividad en la etapa de remisión.

Si su hijo presenta edemas debe realizar la consulta con su pediatra de cabecera.

¿Qué médico me puede tratar?

Valoración

¿Te ha resultado útil la información de esta página?
Nada útil
Muy útil

Correo electrónico (Opcional):
Añadir un comentario